Te Has Acostumbrado Tanto a Una VIDA HUMANA SEVERAMENTE LIMITADA que Te Parece Normal

El proceso del despertar humano parece muy extraño a muchos que apenas ahora se están dando cuenta de que son seres espirituales teniendo una experiencia humana muy importante. Cuando sienten el empujón a escuchar la llamada a atender su vida interior, su vida espiritual, a la que le han dado muy poco de su tiempo o atención hasta ahora, les parece un poco amenazador y más bien demandante. Nuevos intereses u ocupaciones a menudo parecen un poco desafiantes para los humanos porque se han acostumbrado a seguir una rutina regular que les funciona y no les gusta cambiarla, y los nuevos intereses y ocupaciones siempre demandan cambio. Si son buscados pueden ser emocionantes y energizantes, pero si parece que están siendo impuestos sobre ellos pueden resistirse con bastante fuerza. Con el último escenario, frecuentemente entran en negación y se rehúsan a abordar el tema. ¡Cambio! ¡El cambio es el único aspecto invariable de la ilusión!

Ahora, en la Tierra, como ustedes que leen mensajes canalizados desde los reinos espirituales saben bien, están ocurriendo cambios enormes, cambios que pueden parecer catastróficos mientras el viejo orden y la rutina que manejaba colapsan. La violencia y el conflicto se están levantando en muchos lugares inesperados mientras las herencias kármicas de miles de vidas en el plano terrestre vienen a la superficie de la percepción colectiva de la humanidad para ser reconocidas, aceptadas, perdonadas y liberadas. Y porque el dolor y sufrimiento que está siendo develado es tan intenso, muchos están en shock. El pequeño mundo seguro en el que tantos buscaban refugio está probando no ser nada de eso. Realmente está proveyendo una intensa llamada de atención para la humanidad, mientras los guía hacia un despertar de consciencia plena, y eso, más allá de las apariencias de lo contrario, realmente es razón de regocijo.

El regocijo eleva tu campo vibratorio, y te inspira y estimula a permitir fluir tus energías creativas. Cuando estas fluyen libremente y te relacionas con ellas, tu motivación para hacerlo se intensifica. Ustedes son creadores tal y como lo es Dios, y cuando operas creativamente, sin juicio o ansiedad, la alegría llena tu corazón. Crear es ser como Dios, y porque Dios te creó a Su imagen y semejanza tú eres, como él, creador.

El sentimiento humano de estar separado, un individuo apartado de todos los otros, estimula una sensación de insuficiencia por las limitaciones que ser humano impone sobre ti. Eso es, ver a otros haciendo cosas que tú no puedes, y te sientes menos que ellos. Entonces tratas de compensar esa insuficiencia trabajando más duro, estudiando más, consiguiendo mejores calificaciones para poder competir con esos otros y ganar. Pero el punto de ser humano es reconocer tu propio lado creativo y desarrollarlo, que es bastante diferente al del resto, y de hecho es único porque nadie es igual a nadie más. Cuando honras tu singularidad, tus habilidades creativas individuales, y te permites desarrollarlas, encuentras satisfacción y alegría y ya no necesitas medirte en relación a otros o juzgar tus diferencias como buenas o malas, correctas o incorrectas.

Y después, por supuesto, los conflictos no suceden. Los conflictos suceden porque sus egos siguen diciendo: “¡yo, yo, yo!” Y lo hacen porque se sienten inseguros, amenazados no sólo por las competencias y habilidades que ven en otros que no ven en sí mismos, sino también porque no reconocen como valiosas sus propias y distintas habilidades creativas.

 No puedes ser como alguien más, sólo puedes ser tú mismo, y sin embargo en muchas culturas hay un continuo y constante juzgamiento colectivo que sugiere que si sólo pudieras ser como alguien más podrías ser más feliz, y también lo serían aquellos cuyos juicios acerca de ti eliges aceptar como más válidos que el tuyo propio.

Pero tú eres tú, Dios te creó perfectamente como tú, y Él no quiere que intentes ser como nadie más. Intentar ser una mejor persona mediante intentar ser como alguien más es rechazarte a ti mismo y rechazar el hermoso ser que tu amoroso Padre creó. ¡Es efectivamente un juicio negativo sobre Dios! Sin embargo, Dios no toma ofensa, ya que es perfecto, infinito, amor incondicional, y que acepta por completo a cualquiera. No hace excepciones porque creó a todos como aspectos perfectos de Él mismo, excepto que no son partes de Él, sino que son Uno con Él. Juzgarte a ti mismo sería juzgarlo a Él, y eso no tiene sentido.

Necesitas enfocarte atenta y regularmente en la verdad divina de que tú y Dios son Uno. Necesitas mantener recordándote de esto a ti mismo. Tienen un dicho en la amplia comunidad de auto-ayuda mundial, “¡Finge hasta que lo logres!” Bueno, ya lo has logrado, ya eres, debido a influencias religiosas, étnicas, y varias otras que han afectado tu crecimiento y desarrollo, sólo rehusándote a ser consciente de esto.

La elección original de experimentar la separación con Dios al construir la ilusión y moverse dentro de ella incluía la decisión de ignorar tu herencia divina. ¡Querías deshacer tu relación eterna de ser Uno con Dios e intentarlo sólo, separado, suelto, desconectado de la Fuente que eres Tú! Y con tu enormemente poderosa energía creativa lograste construir un ambiente donde parece que estás sólo, un ser muy pequeño e insignificante dentro de un vasto y avasallante cosmos. Pero por supuesto, ¡tú eres ese cosmos y todo lo demás que existe! Sólo existe Dios. No hay nada aparte de Él, y por tanto tú eres Él, pero con casi toda la consciencia de ese sublime estado ausente de tu percepción mientras estás en forma humana.

 El despertar, como estás haciendo, es a nuevamente saber que eres Uno con Dios, inseparable de Él, y eternamente creador junto a Él por el placer y el disfrute de hacerlo. Y esa felicidad es completamente indescriptible y más allá de tu habilidad de concebir en tu severamente limitado estado de ser humano. Tú elegiste la limitación porque la idea te entretenía, pero no te diste cuenta cuán intensa sería la limitación ni cuán débil e incapaz te creerías mientras estuvieras confinado a un cuerpo humano.

El cuerpo es esencial para tu paseo en la ilusión y puede proveer placer y diversión de la misma manera que dolor y sufrimiento, pero no puede posiblemente abarcar la plenitud del campo de energía que es Dios, que es Amor, que es Realidad. Si lo intentara se desintegraría instantánea y muy violentamente, y requerirías un periodo muy largo de descanso y recuperación del shock de un evento tan terminal.

El proceso de despertar ha sido cuidadosa y divinamente planeado para asegurar que ocurra suavemente, cuidadosamente, y con la experiencia de ser amado. Cuando sientes el Amor que te está siendo ofrecido, no podrás resistirlo ni apartarte de El porqué Su atracción es así de fuerte. Te atraerá a Casa, que es donde, en el lugar más profundo de tu ser, siempre estás.

El despertar no demanda nada de ti. Todo lo que necesitas es permitirlo suceder. Te has acostumbrado tanto a tu vida humana severamente limitada que te parece normal, y te muestras reacio a soltar tu aferro sobre ella. Les parece a la mayoría de ustedes que su cuerpo humano provee la única forma de vida disponible, e incluso si es muy doloroso no quieren dejarla ir.

El propósito de ir hacia adentro todos los días a ese santuario sagrado donde la Luz del Amor de Dios arde continuamente es aclimatarse gradualmente al Amor. ¡El Amor es PODEROSO! No tienes idea de lo poderoso que es, y cuando te reconoces nuevamente como Amor, como harás, la alegría y el asombro inundarán tu corazón (el Tsumani de Amor) mientras te conviertes una vez más en quien realmente eres, el divino y perfecto hijo de Dios, por siempre Uno con Él en el brillo de su gloria. Todos los deseos, necesidades, y miedos serán disueltos mientras la Unidad que es Dios contigo sea conscientemente reconocida y amorosamente acogida. Hay un dicho muy conocido: “¡El hogar está donde está el corazón!” Y eso es verdad.

Paz y Amor al Mundo

Victoria de la Luz!!

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