Previene Dolores De Espalda Y Enfermedades

 

La Importancia de la Buena Postura en la Prevención y Tratamiento del Dolor de Espalda.

El dolor de espalda se produce como resultado de muchísimas razones, siendo una de ellas la mala postura y la falta de un soporte adecuado para tu espalda. Posturas incorrectas para sentarse y estar de pie causan tensión en tu columna y los músculos de tu espalda. Este estrés conlleva a la constricción de nervios y vasos sanguíneos, lo que a su vez causa problemas a los discos, articulaciones y músculos de la espalda. Si estos problemas no son tratados de inmediato, producen dolor de espalda, el que comienza como un dolor agudo pero puede volverse crónico dependiendo de cómo lo manejes.

Cada Movimiento Involucra la Estructura de la Espalda

Cada movimiento que realizas deja un impacto en la espalda, lo que luego afecta tu postura. Ya sea que estés sentado, de pie, durmiendo, manejando o levantando algo, estarás usando los músculos, articulaciones y otras estructuras físicas que componen la espalda. La manera en que estas estructuras esqueléticas y musculares se ajustan a lo largo de tu columna es lo que define tu postura.

La postura puede ser buena o mala. Una mala postura es a menudo aquella que adopta la mayoría de la gente porque es cómoda. Puede ser conveniente en el corto plazo, pero a largo plazo tiene como resultado problemas con tu espalda y puede volverse crónico si no se hace nada al respecto. Una buena postura, por otra parte, es difícil de mantener pero tiene beneficios duraderos.

 La mala postura es progresiva

La postura que adoptas hoy es el resultado de varios años de malos hábitos (¡o décadas!). Qué quiere decir esto, bueno, la mala o buena postura es el resultado de tu estilo de vida – los hábitos, posiciones, patrones y las cosas que haces a diario tienen un impacto duradero en la manera que te sientas, te pones de pie o duermes.

Verás, tu cuerpo es bueno para adaptarse al medio ambiente en que lo coloques. Cuando miras hacia atrás la vida que has llevado hasta ahora, pasaste los primeros 18 años sentado en una mesa en la escuela, luego cuando fuiste a la universidad te sentaste por algo más de 3 o 4 años, incluso más. El ambiente laboral actual implica mucho de estar sentado en tu escritorio, tecleando en el computador. Para el momento en que llegues a los 40 años, habrás estado tan acostumbrado a sentarte que los músculos de tu cuerpo están más cómodos en una posición particular.

Puede que no te hayas dado cuenta, pero a través de los años estos cambios posturales han causado algunas disfunciones las que, si se dejan de lado pueden causar lesiones a tu espalda. Exploremos las causas de la mala postura, y las consecuencias que surgen como resultado y qué puedes hacer para mejorar la enfermedad.

Factores que Causan la Mala Postura

La postura correcta es aquella en la cual el alineamiento estructural de tu espalda obtiene un soporte adecuado de los músculos y ligamentos, conduciendo a un alineamiento eficiente en varias posiciones incluyendo el sentarse, estar de pie, caminar y dormir (un colchón adecuado no puede ser exagerado.

Para evitar los problemas que conducen a la mala postura, debes entender sus detonantes. Comencemos con una revisión de los factores que hacen tu espalda más débil de manera progresiva – llevando a la mala postura:

Tus Hábitos

Acostumbrarse a una mala postura en la juventud va empeorando a medida que pasan los días. Por ejemplo, si te acostumbras a encorvarte hacia adelante mientras estás sentado, tu espalda se adaptará a esta postura.

Mala Tensión Muscular

Si tienes algunas zonas débiles y fuertes en tu espalda, no podrás mantener la postura perfecta. Acabas con un dolor de espalda y una mala postura debido a que tu cuerpo intentará compensar la debilidad en esa área en particular.

Estrés

¿Sorprendido? Bueno, tu actitud mental y el estrés es una de las razones de por qué puedas acabar con una mala postura. Estar estresado crea un problema con la respiración, lo que quiere decir que además debes compensar esto con una mala postura. Por lo tanto, evitar el estrés ayuda a tratar tu dolor de espalda.

Lo Que Vistes

Tu atuendo y la manera en que lo usas tienen un impacto en la postura de la espalda y del cuerpo en general. Debes ser en verdad cuidadoso respecto a la ropa que usas, en especial tus zapatos. Zapatos de tacón alto y zapatos desgastados pueden causar un bucle de retroalimentación del sistema nervioso que causará una mala postura.

Lesiones y Enfermedades

Aunque son inevitables, las lesiones de la espalda pueden causar un desequilibrio en la alineación de tu estructura esquelética y muscular. Cuando tienes una lesión, tal como es un impacto para el esqueleto, los músculos alrededor de la lesión protegen esta parte del cuerpo para acelerar la curación y prevenir el volver a lesionarse. En un intento de mantener estable la parte lesionada, resulta en un desequilibrio con los otros músculos del cuerpo.

El uso excesivo o reducido de tu espalda también causa una mala postura debido al dolor de espalda que se produce. También se produce hinchazón e inflamación en los ligamentos y las articulaciones, en especial en la zona lumbar y cervical. Otras causas incluyen tumores, infecciones y traumas reiterados de la columna.

Herencia

Otro factor que es complicado es la herencia. La mala postura podría estar en tus genes. Aun así, no puedes perder la esperanza, aún puedes conseguir ayuda con estos problemas y mejorarlos.

Tener Sobrepeso

Tener sobrepeso corporal puede llevar a la mala postura. Por ejemplo, tener grandes pechos te obliga a adoptar una mala postura debido al peso extra en la parte delantera de tu cuerpo. Otras personas que tienen barrigas grandes también tienen problemas con la espalda al ser empujados hacia adelante debido al sobrepeso en el estómago.

Aspectos Nutricionales

A veces, la estructura de tu sistema musculoesquelético en tu espalda es afectada por una mala alimentación. Una mala alimentación causa enfermedades relacionadas a tus músculos, lo que a su vez causa debilidad de la espalda. Empiezas a perder la fuerza y flexibilidad que requieres para tener una buena postura.

Las Consecuencias de la Mala Postura

Adoptar una mala postura conduce a varias enfermedades. Veamos los diferentes resultados de este hábito. Una de las principales razones de volverse vulnerable a lesiones es una mala postura. Encorvarse e inclinarse hacia adelante puede conducir a lesiones físicas. Por lo tanto es vital que trates una mala postura lo más rápido posible para evitar defectos físicos a largo plazo. La energía de tu cuerpo no circula bien cuando tu espalda no esta derecha; la columna debe de mantenerse derecha para una buena circulación energética y así evitar problemas de salud.

Ciática

Esta enfermedad afecta tu parte inferior del cuerpo. Afecta tu columna lumbar y causa tanto dolor que no podrás realizar tus labores diarias. La causa de este problema es causado por la compresión del nervio ciático debido a la dislocación de una disco lumbar. Una mala postura te pone en gran riesgo de una degeneración y dislocación de disco.

Dolor de Espalda

Una mala postura daña los ligamentos en tu espalda al presionar los músculos en esta región, llevando a espasmos musculares.

Espalda y Hombros Curvados

Una espalda y hombros curvados son el resultado de desequilibrios musculares los que a su vez causan disfunciones físicas en tu parte superior del cuerpo. Esta enfermedad arrastra hacia adelante a tu cabeza y tus hombros. Esto agrega presión a los músculos y ligamentos de la espalda, lo que puede agravar más el dolor de espalda.

Mala Salud General

La salud y eficiencia general de tu cuerpo es afectada si no mantienes la postura correcta. Empiezas a experimentar problemas como digestión, eliminación y respiración. Tus músculos y articulaciones sufren como resultado de esto y puede que no seas capaz de enfocarte de manera apropiada en tu trabajo.

Enfermedades Degenerativas de las Articulaciones

A esto también se le llama la enfermedad “del desgaste”. Esta enfermedad se produce cuando tus articulaciones vertebrales no funcionan de la manera en que deben hacerlo, lo que luego las desgasta. Esta enfermedad también surge debido a la mala postura. La enfermedad progresa de manera lenta, y puede ser notado en una radiografía varios años después de su inicio. Uno de los síntomas de esta enfermedad es el dolor de espalda crónico.

Discos Herniados

A medida que tu espalda se vuelve más débil debido a la mala postura, el riesgo de herniaciones de disco se hace mayor La herniación ocurre cuando la sustancia gelatinosa entre los discos vertebrales se inflama y presiona su salida del anillo fibroso exterior. Esto ejerce mucha presión en el nervio espinal, llevando a un dolor de espalda crónico.

Fracturas de Compresión

Una vez que la mala postura empuja tu columna vertebral fuera de su alineación normal, causa un incremento en la fuerza sobre tus articulaciones y ligamentos vertebrales. Por último, bajo presión intensa, algo se resiente – tus huesos empiezan a colapsarse, llevando a una fractura de compresión.

Lo malo es que una vez que tienes cualquiera de estas enfermedades, el estrés adicional de tu peso corporal llevará a más lesiones. La prevención es la respuesta a todos estos problemas.

Cómo Mantener una Buena Postura para Evitar el Dolor de Espalda

La mala postura es visible en tres puntos de tu columna vertebral – la zona lumbar, la zona dorsal y el cuello. Si sufres de dolor de espalda como resultado de la mala postura podrás apreciar que tu columna vertebral se arquea hacia adentro en el cuello y la zona lumbar, mientras se arquea hacia adelante en la zona dorsal. Debido a la mala postura, los músculos de tu espalda deben trabajar extra duro en un intento de distribuir el peso entre ellos. Veamos las formas en que puedes evitar una mala postura.

Equilibra Tu Peso

Uno de los elementos principales que ayudan con la mala postura es evitar imponer mucho peso en tu columna vertebral. Esto quiere decir que a pesar de la postura que asumas, siempre intenta proteger tu columna vertebral. Los músculos en tu espalda deben permanecer relajados y los discos vertebrales deberían permanecer en sus puestos naturales.

Un aumento de peso repentino es también un problema cuando se trata de la mala postura. Recuerda que tu estructura musculo esquelética se adapta al peso de tu cuerpo. Una repentina alza de peso significa que tu estructura esquelética tiene que adaptarse deprisa al peso adicional. Ya que esto no puede suceder de  la noche a la mañana, acabas adoptando una mala postura para compensar el peso extra.

Ejercicio

Intenta los ejercicios que estiran y fortalecen los músculos que sostienen tu columna vertebral. Los grupos de músculos a los que tienes que apuntar incluyen los músculos de la espalda, el abdomen, las caderas y la columna vertebral. Si te das el tiempo de fortalecer estos músculos, terminarás por reforzar la columna vertebral y prevenir que se extienda a los límites que le permiten a tu espalda funcionar con normalidad.

Los ejercicios de estiramiento se dirigen a los músculos que se han encogido debido a la lesión. El posterior alargamiento de estos músculos ayuda a aliviar el dolor de cuello y aumenta la movilidad de tu columna vertebral.

Para reducir los problemas de mala postura causados por una barriga grande, intenta trabajar en tus abdominales e intenta los ejercicios aeróbicos. Haz abdominales para el abdomen y flexiones de brazos para tu cuello y la parte superior de los hombros. Trotar es también una buena manera de corregir problemas de postura.

Si tu problema es crónico, asegúrate de trabajar con un entrenador personal o un fisioterapeuta para elaborar un programa para ti. El programa debe entregarte una serie de ejercicios para el fortalecimiento de tu espalda inferior mientras se fortalece la base corporal.

Un buen ejercicio que puedes intentar incluso en la comodidad de tu hogar es el abrazo de rodilla. Primero acuéstate de espalda con tus piernas rectas. Levanta la rodilla derecha hacia el pecho. Mientras lo haces, sujeta detrás de tu rodilla, luego abraza la rodilla a tu pecho hasta que sientas un suave tirón. Mantén esta postura por 30 minutos. Repite el ejercicio con las piernas opuestas en varias repeticiones. Haz esto en las mañanas y en las tardes para los mejores resultados.

Usa Sillas Ergonómicas

Estar sentado al computador todo el día es una de las causas principales de la mala postura y el subsiguiente dolor de espalda. Una de las maneras de reducir esta condición es optar por sillas ergonómicas. Estas sillas están construidas considerando la postura correcta. Vienen con variadas características que te ayudan a sostener tu espalda de la manera correcta mientras trabajas. Asegúrate de conseguir la silla apropiada para tu contextura y peso corporal.

Muchas personas se enfocan en la silla de oficina y olvidan que tenemos otros trabajos que implican estar sentado por periodos prolongados. Uno de tales trabajos es conducir camiones en largas distancias. Los camioneros de largas distancias están sentados mucho tiempo, conduciendo por carreteras accidentadas que conducen al trauma en la espalda. La mejor manera de prevenir la mala postura en este caso es usar un soporte lumbar. Utiliza productos de espuma viscoelástica porque tienen la capacidad de amoldarse a la forma de tu cuerpo. Asegúrate que el ángulo al sentarse es perfecto para reducir la presión en la parte inferior de tu espalda mientras conduces. Esta espuma además puede funcionar en un contexto de oficina, en especial si no tienes una silla ergonómica.

Los descansos regulares permiten que los músculos tensos se estiren y por ende se relajen. Para este fin, asegúrate de tomar un descanso de estar mucho tiempo sentado al escritorio y da una vuelta.

Usa un Aparato de Apoyo

Los aparatos de postura están diseñados para recordarte que te sientes derecho mientras estás en tu escritorio. Sin embargo, debes considerar varios factores al escoger el aparato apropiado para tu espalda. Primero, asegúrate que sabes qué parte del cuerpo necesitas sostener. Teniendo esto en cuenta, asegúrate que el aparato que escojas te proporcione las correas relevantes que te ofrecerán el apoyo que necesitas. Por ejemplo, si quieres apoyar la parte superior de la espalda, el aparato debe tener correas que tiren los hombros hacia atrás.

Cuando hagas la compra, no sacrifiques la calidad de los aparatos por el precio. Recuerda que estás adquiriendo este aparato para mejorar tu salud. Concéntrate en conseguir el aparato que puede mejorar tu postura y reducir de manera efectiva el dolor de espalda. Un aparato que está bien hecho te sirve mucho mejor en el largo plazo.

Mantén una Postura de Pie Apropiada

Asegúrate de mantener una postura de pie adecuada todo el tiempo, en especial cuando estás de pie por mucho tiempo. Asegúrate cuando estés de pie que puedes dibujar una línea directo a través del lóbulo de tu oreja, a través de tu hombro, caderas y hacia la mitad de tu tobillo. Hacer esto es la manera segura de saber que tus articulaciones y músculos están bien equilibrados y bien apoyados para dejarte cómodo cuando estés de pie por mucho tiempo.

Pensamientos Finales

Tu postura comienza cuando tienes la habilidad de sentarte. A medida que avanzas del jardín infantil a la universidad y a tu lugar de trabajo, los hábitos que adoptas determinan tu postura. Una buena postura te ayuda a evitar tantos problemas más tarde en la vida, como el dolor lumbar. Una mala postura, por otra parte, viene con varios problemas como dolor agudo de espalda crónico, enfermedad degenerativa del disco, disco herniado y más. Asegúrate de ejercitarte, de tener una silla ergonómica y reducir tu peso corporal para que no pongas mucha tensión en tu espalda.

Fuente:

https://prepareforchange.net/2018/02/03/importance-good-posture-preventing-treating-back-pain/

 

 

 

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