Las Vibraciones de Coherencia

“El poder del grupo sube mucho más rápido que el número de personas.  Puede ser comparado con un láser. La luz ordinaria se llama “incoherente”, lo que significa que va en todas direcciones, y las ondas de luz no están en fase entre sí para que no se acumulen. Pero un láser produce un haz muy intenso que es coherente. Las ondas de luz acumulan fuerza porque todos van en la misma dirección.

Ahora, se podría decir que nuestro pensamiento ordinario en la sociedad es incoherente. Se va en todas direcciones, con pensamientos contradictorios y se anulan entre sí. Pero si la gente fuera a pensar junta de una manera coherente, tendría un poder tremendo.”

– David Bohm

Todo lo que existe en nuestro universo está en movimiento -una intrincada tela entretejida de energía vibratoria, levantándose de lo sub-cuántico, los niveles de alta frecuencia, para ponerse en el tejido del espacio-tiempo y del desgaste de la personalidad de la materia-. Cualquiera que sea la máscara, se mantiene la energía, una vibración en movimiento dinámico, vibrando en lo no lineal, en trayectorias holográficas fractales que trazan nuestras mejores mentes.

En este caso, cada uno de nosotros existe como un campo vibratorio conectado a Aquel campo en el que vivimos de forma permanente. Estamos despertando al simple hecho de que existimos como un solo ser con la percepción sensorial y la inteligencia infinita, y sin embargo, seguimos siendo soberanos y únicos dentro de este entramado de personalidades. Esta singularidad se encuentra en nuestra vibración, al igual que nuestra Unidad se encuentra en la vibración, el tono de igualdad, la Sinfonía de la Fuente.

El Activismo Espiritual se centra en la activación de nuestra vibración como fuente de energía coherente, que emana de nuestro Centro Espiritual y la comunidad cuántica, y que fluye en medio de los campos vibratorios mayores que interpenetran todas las formas de vida en todo el espacio-tiempo. Está jugando en un nuevo campo de la conciencia-consciente.

Puedes pensar en el campo principal de vibración, que abarca todas las expresiones vibratorias de los vivos a los dominios de no-vida, como la malla de coherencia que une a toda la vida en un solo dominio de la expresión, y esta expresión es la inteligencia más alta que normalmente conferimos como la Primera Fuente, Dios o Creador.

En realidad, estamos levantando la mirada a este nuevo campo y al funcionamiento de este dominio con un tácito sentido, tal vez mal definido, de conocimientos, en pleno dominio de nuestras intenciones y de nuestro propósito. En otras palabras, cada uno de nosotros sostenemos intenciones coherentes para convertirnos en activistas espirituales en nuestros dominios personales.

Los pensamientos, sentimientos, palabras, acciones y emanaciones de un tipo más sutil, son en su verdadera naturaleza vibraciones. Fluyen en y alrededor de cada uno de nosotros, y es este campo vibratorio que activa, co-crea y transforma nuestro mundo en su realidad subyacente, y a continuación emite cascadas hacia el exterior a nuestro universo local. Si estas emanaciones son coherentes, se convierten en poderosos facilitadores, guías, y co-creadores.

¿Quiere decir que si eres coherente y mantienes sólo pensamientos espirituales vas a vivir en perfecto estado de salud, poseer riquezas y abundancia, y vivirás en paz y armonía con los demás? Esto es una falacia de la naturaleza humana: Identificarse con los resultados externos como el marcador de éxito y la eficacia de la aplicación del propio trabajo espiritual.

La vida humana, con su expresión material, no es lo que parece. Somos campos vibratorios que se unen y cambian de forma en el espacio-tiempo para jugar, amar, guíar, comunicar, co-crear y aprender. Lo que hace nuestra materialidad -nuestros éxitos, nuestros fracasos- son artefactos perceptuales de las normas sociales de otro tiempo. Lo que cuenta, lo que se desarrolla en la vitalidad y esplendor, es nuestro campo vibratorio. Esta es nuestra magia, y siempre precede, y de hecho, reemplaza, desde el futuro, procesos de causa y efecto, pasados y presentes.

Nuestro campo vibratorio puede ser entendido como la esencia de nuestro Centro Espiritual que se difunde en nuestro universo local, pero no se limita al espacio o a la hora local.  Nuestro campo vibratorio está emanando a través de nuestra naturaleza física, emocional, mental y espiritual, y en la medida que sean expresiones coherentes, nuestro campo vibratorio será más eficaz como un activador y facilitador de la Unidad a través de tiempo y espacio.

Este es el resultado al que aspiramos. No se trata de lograr la salud, la riqueza y la felicidad en esta vida, aunque éstas son buenas cualidades para la experiencia. Pero para aquellos de vosotros que estáis experimentando un estado de salud menos perfecto, que no fluya la abundancia y la felicidad absoluta  no significa que seáis víctimas de vuestra actitud, que de alguna manera estéis “haciendo algo mal.” Tu identidad no es material, ni está obligada a este momento y espacio. Tú puedes ser un brillante ejemplo de virtud dentro de ti mismo, coherente en tus expresiones, viviendo desde el corazón con la belleza absoluta, y sin embargo, tu salud puede fallar, tu dinero puede fluir en la escasez, o tu felicidad puede ser presa de la miseria.

¿Son estas condiciones permanentes? ¿Es que prevalecen sobre ti? ¿Se puede controlar? No! Tú eres un campo vibratorio de energía viviente dentro de un campo que es eterno, libre, unido y de igualdad para todos.

Todas las cosas materiales son como formas de onda con crestas y valles. Nuestro instrumento humano no es un campo estable que tiene una posición. Somos dinámicos y siempre nos estamos moviendo con la energía de la vida que nos anima, y ​​estos movimientos, en el espacio-tiempo, se entremezclan con las frecuencias más altas y más bajas. Cambian y fluctúan. Hay un ritmo en la modulación, y cuando estamos en medio de las frecuencias más bajas, sabemos que pronto cambiará a las superiores, y viceversa. Estos ritmos son fractales o armónicos en la naturaleza en el espacio y el tiempo.

El campo de vibración que emana de tu Centro espiritual no está sujeto a la codificación de forma de onda de nuestros dominios materiales. Tu experiencia es la inteligencia pura, libre de las modulaciones de la dualidad.  Alcanzando esta Presencia y a través de este proceso nace una nueva realización.

Esta toma de conciencia se desarrollará en gran medida de la coherencia entre tus dominios internos y externos. En otras palabras, tus expresiones del instrumento humano se alinean a la Presencia dentro de ti, y comenzarás a aplicar esta Presencia en tus asuntos diarios. Voy a dar sólo un pequeño ejemplo.

Antes de que bebas agua, mantén la copa o la botella en tus manos, y permite que tu vibración, todo tu ser, llegue hasta el agua (recuerda, no son tus manos los únicos conductos de tu vibración). No tienes que aferrarte a ninguna intención en particular,  impresión, o pensamiento sobre el agua, simplemente infunde tu vibración en el agua.

Haciendo algo tan simple como esto es una manera de llamar tu Presencia o el Centro Espiritual al dominio de la materia, o, más precisamente, es una manera para que puedas reconocer que tu presencia es un facilitador y co-creador dentro de tu universo local. Tú y todo lo demás a tu alrededor es energía vibratoria, que es parte de la sinfonía que llamamos Universo. 

Al compartir tu vibración conscientemente a cualquier persona, animal u objeto, eres inmediatamente más coherente. Tu conciencia vibracional emana con mayor potencia, y tu señal portadora es la Unidad.

Esto es importante de entender porque como activistas espirituales no estamos tratando de usar nuestra conciencia vibratoria para cambiar o intervenir en los asuntos de nuestro planeta. Se trata simplemente de un baile de Unidad vibratoriaEs un intercambio de co-creación. Es una mezcla de facilitación vibratoria. Es un llamado a la orientación y la visión. Es una celebración de unidad y de su perfección. Desde esta perspectiva, el viaje a la Unidad es convocado por el equivalente vibratorio de cada uno de nosotros actuando como la señal de una campana compartida desde nuestro hogar.

Habrá cosas que temer en este mundo, se trate de los poderes de la élite que hacen saltar sus clubes de la codicia y el poder, de las transformaciones de la Tierra, o los miedos más personales de la salud y la abundancia. Estos pueden convertirse en tu obsesión oscura, o tu sistema de cine y de aprendizaje. Si es esto último, entonces puedes seguir fluyendo desde el interior hacia los reinos externos de la materia, alineado a tu Centro Espiritual y tus perspectivas. Si es lo primero,  constreñirás tu canal y reducirás tu orientación, facilitación y co-creación. Observa tu Centro Espiritual fluye en y a través de tu instrumento humano.

El Centro Espiritual y la conciencia del Soberano Integral, es el alcance y la presencia de nuestro campo vibratorio.

Revela esto en tus interacciones con tu universo local, no con meras palabras o acciones,sino con la coherencia de tu campo vibratorio que emana de las perspectivas de tu Centro Espiritual.

Estracto de las Enseñanzas de Los WingMakers.

Por un mundo mejor.

En la Victoria de la Luz!

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