La Mente Humana Responde Rápidamente a Los Símbolos

El conocimiento espiritual o esotérico utiliza el lenguaje de la metáfora y el simbolismo para transmitir el significado sutil de la existencia, un significado que traspasa el mundo físico y material, teniendo, sin embargo, un poderoso efecto sobre este. Desde un punto de vista más amplio de la realidad, estamos nadando en un océano de símbolos. La mente humana responde rápidamente a los símbolos; éstos se imprimen y se guardan fácilmente en vuestro ADN, así como en bancos de memoria de la mente subconsciente e inconsciente. ¿Cómo nos expresaríamos sin símbolos? El lenguaje se basa en acuerdos telepáticos en los que se asigna determinado significado a símbolos de sonido; no obstante, cuando las personas hablan, lo toman como algo absolutamente normal y raramente se preguntan de dónde proceden las palabras, al igual que tampoco son conscientes de que están expresando ideas con palabras mientras juegan con el poder de nombrar, calificar, identificar y crear la existencia. Las palabras transmiten información- pero ésta no es palabra; las palabras simbolizan significados que se basan en un acuerdo colectivo de la realidad consensuada y ayudan a crearla.

Escribir es una forma de magia que en algún momento fue aceptada y desarrollada como método para modificar la realidad.

Con el arte de la escritura, determinadas líneas y rúbricas utilizan un código específico de dos dimensiones (un alfabeto) y las palabras que se forman consiguen literalmente algo partiendo de la nada porque el acto físico de escribir crea y dirige energía. Escribir es una forma de magia que en algún momento fue aceptada y desarrollada como método para modificar la realidad. A lo largo del tiempo, el significado de los símbolos de cada idioma ha ido cambiando y adaptándose a las necesidades, inteligencias y curiosidades de las personas de cada cultura. No obstante, determinadas palabras se modificaron intencionadamente o tenían un poder especial y se prohibieron.

Hace mucho tiempo, la habilidad de identificar y nombrar los misterios y las fuerzas de la vida en el seno de la naturaleza fue reconocida como un acto de poder por ejercer una influencia sobre las propiedades mágicas de aquellas fuerzas. La naturaleza fue reconocida como el campo de manifestación de las leyes espirituales y cósmicas, así como de las fuerzas dentro de una particular dimensión, lo que permitió que la conciencia pudiera explorar la realidad desde este particular punto de vista. En todas las formas de conciencia existe un innato sentido de la curiosidad y la gente de la antigüedad intentaron entender la relación entre todas estas leyes y fuerzas. Buscaron el conocimiento para que les ayudase en la utilización de las propiedades místicas de la naturaleza y de la atmósfera (influenciar y jugar en el vasto campo de la existencia).

La tradición de anotar la posición del Sol en los cielos fue iniciada por nuestros ancestros para localizar su lugar en la existencia, al mismo tiempo que constituía una manera de señalar el tiempo. Ellos sabían que la comprensión de los ciclos de los cielos ofrecía una clave importante para desvelar su identidad superior. En la cultura moderna, las personas han desubicado su sentido de la curiosidad, pero algunos ahora se están dando cuenta del poder y del significado de anotar las estaciones como una manera de contar el tiempo o como un método para encontrar su sitio dentro del gran esquema de la existencia. La gente del mundo antiguo aceptaron rápidamente las fuerzas de la naturaleza. En el hemisferio norte, mucho antes de la aparición de la cristiandad, el 25 de diciembre era un día especial para honrar la promesa de retomo anual de la luz que pronto liberaría al mundo del norte de las largas noches de oscuridad. Nacido nuevamente en el horizonte, el Sol celeste pronto comenzaría a ascender por el ciclo después de llegar a la cumbre de luz en las latitudes sureñas durante el solsticio de invierno

Mientras la Tierra completa su rotación en 24 horas sobre su eje oblicuo, viaja a través del espacio en completa sincronización con nuestro sistema solar, girando alrededor del Sol en una órbita de aproximadamente 365 días. Debido al eje polar oblicuo, el Sol parece haber alterado su situación al migrar en las estaciones de norte a sur mientras crea nuevas sombras y reflexiones mediante una continua transmisión de información codificada en la luz. El Sol es nuestra fuente más importante de energía; como centro del sistema solar, con toda seguridad proporciona la luz que sostiene la vida tal y como nosotros la conocémos. Una cruz, dos líneas rectas que se cruzan en un punto determinado, es un símbolo de múltiples capas que originalmente fue usado en la antigüedad como punto de localización y era un signo para representar el Sol y las estrellas. La cruz también tiene otros significados: significaba «donde el espíritu se encuentra con la materia», o donde el cielo parece encontrarse con la Tierra en el horizonte para formar la cruz cósmica. En la antigüedad, la atmósfera o el éter se colocaron simbólicamente en el centro de la cruz; el éter estaba lleno de energía vital cósmica y justo donde se unían las líneas de abundante vitalidad existen puertas hacia otras dimensiones de la realidad. Era bien sabido que las actividades que se llevaban a cabo en el punto exacto del centro de las dos líneas cruzadas tenían un gran poder para influenciar a muchas versiones de la realidad.

Hace mucho tiempo, cuando la gente utilizaba el Sol para localizar su lugar en la existencia, se colocaron señales de piedra en zonas específicas en la superficie terrestre para descubrir el patrón de los rayos del Sol. La gente observaba las posiciones de todos los cuerpos celestes (la Luna, los planetas, los cometas y las estrellas) para entender las claves de los símbolos y los patrones celestes que definían y especificaban el escenario de la existencia. Como señal y punto de localización, la cruz también se convirtió en un símbolo para tomar nota de las 4 direcciones: norte, sur, este y oeste. Y, para aquellos que entendieron y respetaron el poder de las energías de la diosa, los puntos de cruce siempre fueron considerados sus lugares sagrados. Con su absoluta simplicidad como símbolo, la cruz empezó a significar una serie de cosas importantes: el significado del Sol y de las estrellas, donde el espíritu se encontraba con la materia; la indicación de un lugar importante; la señal de los 4 puntos cardinales; el punto de los cuatro cuartos de la cruz y de los 4 elementos (tierra, aire, fuego y agua). En aquellos tiempos era bien sabido que las actividades que se llevaban a cabo en el punto exacto del centro de las dos líneas cruzadas tenían un gran poder para influenciar a muchas versiones de la realidad; las dos líneas se cruzan para crear un punto de poder donde el éter (la fuerza vital de la existencia) siempre aparece.

El patrón del tablero de ajedrez, o tablero de juego, es una versión más compleja de la cruz (una extensión que se produce de forma natural cuando se conectan una serie de cruces). El tablero tiene un patrón de rejilla compuesto de 64 cuadros (X cuadros en cada lado que alternan un diseño en blanco y negro). Este familiar juego de símbolos se puede encontrar en el mundo entero y también en las líneas del tiempo. Ocultos y, sin embargo, totalmente a la vista, estos patrones de color blanco y negro a base de cuadrados son un antiguo diseño que fue creado como una herramienta muy simple, pero muy poderosa, para recordar a la humanidad la vasta expansión del campo de existencia y, lo que es más importante aún, cómo navegar por ella. Este símbolo se imprimió fácilmente en las capas más profundas de la mente humana y se transmitió en el patrón de percepción innato de generación en generación. Los patrones entrelazados constituían una enseñanza de diversas capas que transmitía las complejidades de los códigos del multiverso. Cada punto del cruce en la rejilla era un vórtice y una puerta de energía donde ésta se fusionaba (el negro era el polo negativo y el blanco el positivo), igual que las cargas negativa y positiva de la electricidad.

Con el resumen de esta información crucial en la dimensión dual de la realidad de la tercera dimensión se intentaba crear un retrato de la importancia de la polaridad dentro del orden natural del multiverso mediante una metáfora simbólica.

 El tablero de ajedrez es un símbolo que ha captado la enorme complejidad del campo de la existencia en un diseño lleno de significados simbólicos; sin embargo, se presenta con increíble simplicidad (una presencia ¡nocente en la cultura mundial que, aparentemente no es nada más que un tablero de juego). En la antigüedad se sabía que en el vasto juego de la existencia se iba a vivir una y otra vez y que según se percibiera e interpretara la realidad se determinaba la calidad de las experiencias de vida aquí y en el más allá. También se sabía que el tablero de juego fue creado como símbolo para impregnar los bancos de memoria con el fin de recordar y poder reclamar lo que se había aprendido en cada una de las vidas.

Al igual que la cruz, el tablero de ajedrez o tablero de juego contiene capas y capas de información significativa. Debido a que los símbolos se pueden usar para afectar y dirigir sutilmente la conciencia de muchas maneras, las líneas y los colores que alternan informan a las capas profundas de la mente subconsciente e inconsciente, áreas que responden rápidamente y que reconocen los símbolos que la mente cotidiana apenas percibe. La gente utiliza su mente de maneras diferentes; los antiguos sabían que la mente era influenciada por fuerzas de la naturaleza y que todo forma parte del baile cósmico de energía.

El tablero se convirtió en su símbolo más apreciado para jugar conscientemente el juego de la existencia. Los 64 cuadros (6 más 4 igual a 10, que revelan un 1 y un 0) de un diseño de 8 lados en una superficie de dos dimensiones en una realidad de 3 dimensiones es una metáfora que revela la esencia de la ley cósmica y las instrucciones básicas para crear energía en cualquier realidad. El blanco y el negro simbolizan las polaridades masculina y femenina, las fuerzas negativas y positivas, la oscuridad y la luz, el día y la noche, la sangre y el semen, el cero y el uno, la vagina y el pene, el cáliz y la hoja de espada: el óvalo, la cúpula y el altar; el obelisco, el pilar y la torre. Incluso los símbolos yin y yang de Oriente, el giro blanco y negro, representan tradicionalmente el equilibrio de la energía inherente al diseño.

Los patrones que alternan en los símbolos blanco y negro disparan la mente para que recuerde las leyes superiores y cósmicas cuando se trabaja con la energía. En Indonesia, en la isla de Bali, la cultura local utiliza desde hace mucho tiempo el patrón del tablero de ajedrez como recordatorio para trabajar sabiamente y con el necesario equilibrio con las fuerzas de la oscuridad y de la luz. En todo el mundo existen antiguos puntos de energía que albergan calendarios y ordenadores a base de piedra y que se basan en ese mismo principio: una piedra y un espacio, una columna y un espacio, un uno y un cero o blanco y negro. Y, en la misma línea, el muy inteligente y conocido uso de la energía hace que el moderno ordenador se base en exactamente el mismo sistema de símbolos primigenios: uno y cero, columna y espacio, o energía masculina y energía femenina.

Los templos antiguos y las iglesias siempre se construyeron en puntos donde las poderosas líneas telúricas se cruzaban con la intención de aprovechar la energía de la gigantesca rejilla planetaria y utilizarla para acumular energía y poder.

Tanto en el mundo antiguo como en el moderno, los edificios se construyen de acuerdo con el muy antiguo arte de utilizar las fuerzas de la polaridad de esos

lugares, teniendo en cuenta las anomalías geológicas, para crear y dirigir la energía. Restos del tablero de juego se pueden encontrar en el mundo entero: en los suelos de antiguas estructuras como, por ejemplo, en las ruinas de Pompeya; en los techos y paredes de iglesias y mezquitas, que se decoraron en blanco y negro. En la era moderna, el diseño se utiliza con frecuencia en entradas de edificios estatales y federales, en templos masónicos y en los lugares de encuentro del clan del nuevo orden mundial.

La industria de la moda y la publicidad utilizan invariablemente ese patrón. En las carreras de automóviles, la bandera blanca y negra se levanta como señal de «puesta en marcha» y luego se baja para anunciar el comienzo del juego.

Sociedades secretas han utilizado durante mucho tiempo el tablero para influenciar su propia conciencia y la de los demás.

Manipular y manejar la realidad desde las bambalinas es una práctica muy antigua.

Aunque muchas sociedades modernas participan voluntariamente en diversas exposiciones de rituales públicos en las que se utilizan símbolos antiguos, en realidad no son conscientes de que estos símbolos se utilizan con frecuencia con razones encubiertas para abrir puertas de energía. Los puntos de poder y su uso han sido un secreto bien guardado. Los símbolos que representan capas y capas de significados ocultos se utilizan profusamente en la arquitectura de iglesias y edificios públicos, al mismo tiempo que se pueden ver en uniformes, en insignias militares, atuendos, así como en ceremonias religiosas, tanto del mundo antiguo como moderno y en cualquier anuncio.

Dentro del tablero se encuentran códigos significativos de varias divisiones del tiempo; numéricamente, el lado exterior se compone de 28 cuadros que corresponden, aproximadamente, al número de días dentro del ciclo lunar y de la menstruación; la siguiente capa tiene 20 cuadros y apunta al número aproximado de la serie de eclipses del año, establecida por los patrones de nodos del norte y nodos del sur (conocidos como la cabeza y la cola del dragón celeste) que completan un ciclo de rotación. Los nodos de la Luna son un símbolo de los puntos donde se cruzan energéticamente los planos de la Luna y de la Tierra que son posiciones imaginarias que se utilizan para calcular las distancias y direcciones tanto astronómica como astrológicamente. La siguiente capa tiene 12 cuadros, como los 12 signos del zodiaco o los 12 meses del calendario; la capa más interna está formada por 4 cuadros que se juntan en torno al punto central de la cruz, y se simbolizan las 4 direcciones que rodean el punto de poder en el éter. Cada símbolo numérico representa una información importante para diseñar y construir la realidad, así como para comprender los patrones intrínsecos de significado de los ciclos celestes.

Cuando se trazan líneas diagonales de una esquina del tablero a otra y cuando las líneas cruzan entrecortando las líneas norte/sur y este/oeste, dividen cada cuadro en 2 partes, creando 8 secciones, y la nueva línea marca la importante sección de los puntos de cuatro cuartos: las 4 estaciones del año (el l de febrero, el 1 de mayo, el 1 de agosto y el l de noviembre) cuando el Sol se encuentra a medio camino entre el siguiente solsticio o equinoccio. Algunas culturas celebraban las fechas de los 4 cuartos como importantes momentos de renovación espiritual, mientras que las tradicionales 4 estaciones, marcadas por solsticios y equinoccios, se celebraron como festivales terrenales. Recordemos que el tiempo actúa como localizador y organizador de realidades y que crea fronteras invisibles como contenedores de la creación. Los 8 puntos de dirección se utilizaron para marcar y contar el tiempo; determinar su relación con el calendario cósmico era crucial para saber exactamente cuándo tiene lugar la cumbre de las energías del espíritu y de la materia.

Pero, hoy en día. ¿De qué trata el juego en realidad? ¿Qué componentes tiene? ¿Qué influencia ejerce sobre nosotros? Puede que estemos pensando cómo aprender a jugar con el tablero creando nuestro camino hacia el ajedrez multidimensional. El juego está relacionado con el manejo de energía en cada aspecto del cosmos. Es un juego de toma de conciencia, y el tablero representa el campo de la existencia, que es el campo neutral de juego en el terreno energético que sostiene y amplía la conciencia; su presencia nos anuncia y recuerda a niveles muy profundos de la conciencia que estamos «jugando en un campo». Como a estas alturas ya somos plenamente conscientes, uno de los motivos principales de nuestra presencia en la Tierra es aprender a manejar la energía durante un tiempo en el que la conciencia se está extendiendo cada vez más con mayor rapidez. Recordemos que la idea de adquirir conciencia es para tomar nota de lo que estamos observando, para evaluar, para apreciar y para aplicar la información a un puzle mucho mayor en el tapiz de la realidad. Cada día de nuestra vida se ve afectado por símbolos y, sin embargo, nosotros no sabemos que está sucediendo; la activación tiene lugar en una parte de si mismo que alberga las antiguas memorias. Para ser más conscientes del significado de los símbolos en nuestra realidad y para recibir la sanación por la que hemos venido, las áreas de nuestra mente y de nuestro cuerpo que almacenan las memorias tienen que unirse en un estado superior de conciencia.

Una vez que prestemos atención a esas posibilidades, nuestra curiosidad aumentará la comprensión de la realidad.

El símbolo del tablero puede servir de herramienta para ampliar nuestra conciencia.  Recordemos que el tablero nos hace entender que la naturaleza de la existencia es multidimensional y está compuesta de las fuerzas de luz y de oscuridad que requieren un constante equilibrio. Cuando vemos el tablero nos recuerda que estamos jugando, y, a nivel subconsciente, estamos de acuerdo con las reglas. Tenemos una sugerencia para jugar el juego de la conciencia y, si decidimos participar, nos sorprenderemos de cuánto vamos a aprender. En tu próxima visita a una tienda, compra una cámara desechable a color que pueda fotografiar 27 imágenes. Esta es nuestra cámara del tablero de juego. Cuando compres la cámara, anota la fecha, porque a partir de entonces comienza nuestra versión de este juego de la toma de conciencia. Acto seguido, debes llevar la cámara contigo a todos los lugares, siempre preparados para tomar una fotografía del celebrado tablero de ajedrez cada vez que veas uno. Asegúrate de que utilizas tu intención, creatividad e intuición para acondicionar el campo de lo que quieres encontrar.

El juego con la cámara implica desarrollar varios grados de conciencia; buscar el tablero de juego es una manera de entrenar nuestros ojos para darnos cuenta aún más de la naturaleza simbólica de la realidad 3D, como puede ser la sutil proliferación de los números uno y cero en todas las culturas del mundo.

Al igual que los niños, nosotros aprendemos más a través de la diversión y, al jugar este juego, descubriremos que todo es un juego de energía. La cámara es el símbolo de nuestra intención de darnos cuenta y registrar símbolos específicos en la realidad 3D; nuestra participación abrirá los niveles multidimensionales del juego y nuestras capacidades psíquicas aumentarán cuando focalicemos el camino de la atención. Toma nota de dónde, cuándo, cómo y quién muestra el tablero de ajedrez. Se creativo y diviértete, ya que esto también forma parte del propósito. No existe ningún límite de tiempo para este juego, puedes emplear 3 semanas, meses o años, dependiendo de cómo utilices tu atención y la claridad de intención. En la última fotografía, anota también la fecha; una vez reveladas las fotografías, estúdialas, pues albergan enseñanzas de nuestra mente subconsciente. Busca las sincronicidades y los patrones sutiles más allá del diseño en blanco y negro. ¿Qué otros símbolos están presentes? ¿Puedes acordarte de dónde hiciste todas las fotografías? ¿Cuántas veces estabas siguiendo tu intuición cuando encontraste el tablero? ¿Cuál fue tu mayor sorpresa? ¿Cómo te sientes con respecto a tu colección de fotografías? Puede que te des cuenta de otras cosas aparte del tablero. El número de fotografías y las fechas revelarán la historia numérica que hay detrás del significado de los símbolos. Cuando compras la cámara, el juego comienza; cuando Tomás la última fotografía, el juego termina. Recuerda que cada vez que veas el tablero de juego, debes anotar que en algún nivel de la realidad tus células son muy conscientes, que se te recuerda: «Ahora estás con el tablero y estás participando en el juego». Por favor, considera este ejercicio; tu objetivo es ampliar y expandir la mente a nuevos niveles de agudeza de percepción.

El tablero de juego es una sinopsis y una metáfora en la realidad 3D de un modelo de dos dimensiones para el multiverso; es un simple trampolín para disparar nuestra conciencia para que recuerde la complejidad de «todo lo que es». Se nos sugiere que lo utilicemos para encontrar las medidas apropiadas para nuestra vida. Aprendamos de ello, tomemos nota para saber cómo afecta a nuestra conciencia y aprendamos cómo podemos focalizar y dirigir la energía hacia aquello que queremos crear. Cuando tomamos nota del amplio uso de este símbolo en todas las culturas del mundo, otras señales y signos aparecen para que podamos unir los puntos. Cuando vemos  el tablero de juego, se produce una notificación a varios niveles de nuestra mente de que un juego de símbolos se está utilizando para influenciar nuestra mente (un invisible, pero muy poderoso y antiguo juego de energía). Cuanto más nos damos cuenta de que todo es un símbolo, ¿qué pensamos que simbolizamos nosotros y nuestra vida?

EJERCICIO
Ahora, respira unas cuantas veces profundamente con el fin de preparar nuestro cuerpo para una exploración de los matices del juego. Pónganse cómodos; para ello, colocamos bien recta la columna vertebral y entonces abrimos nuestro pecho. Aclaremos nuestra garganta, relajamos la lengua y, suavemente, separamos nuestra mandíbula. Hagamos que nuestra vista siga las palabras de esta página mientras observamos el sonido de nuestra respiración. Respiramos profundamente con el diafragma, y, cuando hagamos el sonido de un suave viento que pasa entre las fosas nasales, advertimos la sensación que nos causa nuestra respiración cuando pasa por la laringe y se introduce hasta el fondo de nuestros pulmones.

Visualizamos cómo nuestra respiración está llena de espirales doradas de energía y cómo penetran en nuestro cuerpo; ahora observamos cómo suavemente traspasan las paredes de los pulmones hasta llegar al torrente sanguíneo para aportar una vitalidad rica y abundante de una energía bien cargada.

 Estamos respirando el campo, la respiración de la vida, la fuerza vital, el éter y la energía chi (todo lo que es).

 Utilizamos nuestra imaginación para distribuir esta energía por todo el cuerpo mientras viajamos con nuestra mente consciente hasta el nivel  de nuestras células; una vez ahí, imaginemos una versión de nosotros mismos que está presente simultáneamente en cada una de las células. Seguimos viajando hasta penetrar en la estructura molecular de vuestro cuerpo, y entonces, nuevamente, hasta las capas atómicas y más allá, donde encontraremos la vasta expansión de nuestro espacio interior.

 Mientras creamos las espirales doradas de nuestra respiración, imaginemos una versión de nosotros mismos en miniatura sentados en una alfombra con el dibujo del tablero de juego inmerso en el océano de las partículas subatómicas. Nuestra mente está clara y completamente equilibrada; nos sentimos seguros y fascinados mientras viajamos encima de la alfombra con el dibujo del tablero de juego, que responde a cada orden que le damos. El espacio interior se parece de alguna manera a los ciclos, muy abiertos y llenos de luces rutilantes; sin embargo, el espacio interior está lleno de actividad y movimiento. Conforme exploramos las profundidades de nuestro terreno interior, nos iremos dando cuenta de patrones de luz que se juntan para formar estructuras, algo así como ríos internos y de conciencia; si una formación específica nos llama la atención, sintonicémonos con ella, estudiemos los símbolos y sentamos su presencia. ¿Qué representan? Si es la energía con la que queremos conectar, encontremos el punto de fusión y unámonos por medio de la similitud. Podemos saltar por estos ríos de luz de la misma manera que los genes saltan alrededor del genoma. El cambio es una habilidad inherente al ADN. Racimos de conciencia abren y cierran las puertas, y construyen puentes y escaleras dentro del complejo genoma que cambia y evoluciona continuamente. Las frecuencias de luz que penetran en nuestro cuerpo hasta los niveles subatómicos albergan códigos de símbolos de nuevas informaciones vitales para la transformación de nuestra conciencia.

Mientras viajamos por el mundo subatómico sobre nuestra alfombra de tablero, pensemos en la clase de mundo exterior en el que nos gustaría habitar. Si nuestra elección es un mundo pacífico y no violento, debemos imaginarlo y energetizar hasta que se manifieste, y visualizar cada aspecto que nos parezca importante. Cuando se establece una presencia consciente en las profundidades de nuestro espacio interior, somos libres de energetizar y seleccionar la versión de la realidad que necesitamos para evolucionar seguros como seres espirituales que ocupan una forma humana. Pidamos a nuestra voluntad que nos permita estar siempre en el lugar correcto y en el momento adecuado, perfectamente equilibrados y utilizando apropiada y sabiamente nuestra creatividad, siempre en paz y con buen humor en un mundo lleno de nuevas y fascinantes ideas para un desarrollo óptimo.

Cuando emprendemos un viaje interior, ejercitamos nuestra mente y estimulamos nuevos grados de sensibilidad psíquica, que nos aporta una mayor claridad para crear nuestra versión de la realidad. Estos encuentros abiertos nos aportan un encuentro de primera mano con el conocimiento que buscamos para entender mejor la realidad del legado de la humanidad. Cuando regresemos al mundo exterior de la vida cotidiana, recordemos aplicar las mismas habilidades que utilizamos para navegar el espacio interior, y abramos la mano para tocar las estrellas. Las metáforas, al igual que los símbolos, son herramientas para describir lo abstracto, para ayudar a nuestra mente a comprender aquello que no comprendemos. Los problemas aparecen cuando nos confundimos y creemos que los símbolos son la realidad.

La ley cósmica dice que disponemos de libre albedrio y que podemos hacer lo que queramos; no obstante, lo que hagamos volverá a nosotros. Puede que todo no sea más que un juego de conciencia; sin embargo, tendremos que enfrentarnos a las consecuencias de todas nuestras actividades en la realidad 3D e incluso más allá.

El espacio de tiempo puede variar y un millón de años puede transcurrir en el momento que tarda un boomerang en volver; no obstante, durante la época de energía acelerada, tal y como ocurre en la actualidad en el nanosegundo, recordemos que todo se acelera dramáticamente. El multiverso está en continua expansión, y esta ley es un generoso regalo a todas las formas de conciencia, una enseñanza llena de compasión que dice: Haz lo que quieras. El consejo es, queridos amigos, que no causemos daño; se trata, no obstante, de tan sólo un consejo y no una ley. Nosotros tenemos libertad para elegir cómo queremos vivir la existencia (crear la semilla, plantarla en la realidad 3D y luego cosechar lo que hemos sembrado).

De esta manera generosa, aprendemos a asumir las responsabilidades de la concreción de la realidad. Mientras la energía sigue incrementando su intensidad y las llamaradas solares y la expulsión coronal masiva alteran la conciencia humana, aquellos que actúan desde la corrupción (mentira, engaño, robo, violación, tortura y asesinato) acabarán encontrándose de manera muy poco sólida en un suelo resbaladizo y caerán de cabeza sobre la rápida autodestrucción.  El engaño y la violencia sólo conducen a la necesidad de más violencia y más engaño.  Ahora que las energías de luz codificada aumentan su frecuencia «lo que hacemos» vuelve a nosotros con una exactitud cada vez mayor, lo que constituye el generoso regalo del multiverso.

Nuestra conciencia es básica, ya que, de otra manera, nos convertiríamos en el muñeco de otros en el juego de la vida.

Durante estos tiempos de energía acelerada, desde 1984, la energía aumenta enormemente cada año y continuará haciéndolo para que todo el mundo tenga la oportunidad de entender el juego de la conciencia. Existen muchos niveles en los que se ha jugado este juego a lo largo de los tiempos para manipular la conciencia humana. En nuestra propia versión de la realidad, también estamos aprendiendo a manejar la energía (uno podría decir que esto es una lección común a todas las formas de conciencia dentro de la existencia). En otros niveles del juego, hay formas de conciencia que se llaman los maestros del juego; ellos son los jugadores que diseñan y unifican los sistemas de aprendizaje gracias a expresiones creativas de la ley cósmica con el propósito de descubrir el potencial del multiverso. Los maestros del juego no tienen limitación alguna y pueden asumir cualquier forma que les plazca. Un maestro del juego está completamente imbuido en su propia creación, del mismo modo que alguien en la Tierra prepara un programa de software y luego introduce su conciencia dentro del programa, para estar de esta manera permanentemente presente para eliminar un posible virus del sistema. Se nos has ofrecido esta información para recordarnos nuestras propias capacidades para explorar la oportunidad que se amplía continuamente, para manejar la energía, para estar presentes en el momento y para que nos demos cuenta de que cada instante tiene el poder inherente de crear la versión del mundo que más nos guste. En este sentido, nuestra conciencia es básica, ya que, de otra manera, nos convertiríamos en el muñeco de otros en el juego de la vida.

Conciencia es la habilidad de observar, de tomar nota, de integrar y de utilizar la información presentada con el propósito de ampliar la percepción de la realidad. Nuevos reconocimientos ofrecen renovadas oportunidades para el crecimiento personal y la expansión de la conciencia.

Mientras las energías de estos tiempos imprevisibles continúan acelerándose, es importante recordar que todo ser que vive sobre la Tierra está inmerso en una cerrada curva de aprendizaje, en un carril rápido de comprensión y respeto de las leyes básicas del cosmos para vivir en equilibrio. Una vez que seamos capaces de ver a través de las creencias e ideas que nos limitan en el uso de la energía, liberaremos nuestra mente y también nuestra energía para manejarla desde una posición de mayor poder y conciencia. Cuando nos tomemos tiempo para darnos cuenta y observar, prestar atención y recuperar nuestra curiosidad, nuestra toma de conciencia florecerá (del mismo modo que un jardín bien cuidado atrapa las últimas noticias que trae el Sol). Una época de maravillosa conciencia está en nuestras manos y entender que todo es un símbolo de la expresión de la energía revelará nuevos y fascinantes niveles del juego. Jugar con la creatividad de nuestra mente, curiosa por naturaleza, nos servirá perfectamente para procesar todo lo que se está moviendo en las profundidades durante la siguiente etapa del despertar.

Algunas razas benevolentes que nos están ayudando en este proceso de evolución están conectados a nosotros gracias a acuerdos multidimensionales y comparten seriamente con nosotros sus  energías  y sus perspectivas con el propósito de cumplir con dichos acuerdos. Al igual que nosotros, ellos están aquí para jugar su papel en este proceso de restauración y activación de los códigos más profundos de la conciencia para una sanación en las líneas del tiempo. Mientras pasan las estaciones y nosotros seguimos viajando alrededor del Sol, muchos nuevos descubrimientos serán revelados. Se trata de conocimientos enterrados y revueltos en las profundidades de nuestro ser biológico debido a la intensidad de la radiación cósmica. Apreciémonos los unos a los otros, disfrutemos de la vida y mostremos lo mejor de nuestras habilidades para jugar el juego de la conciencia dentro del juego de la existencia. Conforme nos adentramos más y más en el multiverso, recordemos que la elección siempre es nuestra. Podemos crear alegría, seguridad y armonía como cualidades esenciales para pavimentar el camino de todas nuestras exploraciones.

Por Un Mundo Mejor

Todos juntos en La Victoria de La Luz!

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