El Camino de la Verdadera Curacion OXIGENO Parte

SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

¿Por qué he considerado necesario presentar esta lista abreviada de modas pasajeras en la salud y mitos refutados sobre productos alimenticios y suplementos nutricionales?

Para destacar tres factores importantes que usted debe recordar al procurar una buena salud y prevención / curación de enfermedades:

 ¡La nutrición también es un gran negocio!

Según el Nutrition Business Journal (NBJ), el tamaño estimado de la industria nutricional global americana es de $11.415.000 millones de dólares. A pesar de no ser el negocio de trillones de dólares de la industria farmacéutica, es una gran industria de casi un cuarto de trillón de dólares, formada por empresas que se encargan de vender sus productos de forma creativa, a fin de aumentar su participación en el siempre creciente mercado de la nutrición. Aunque muchas compañías del mercado nutricional son empresas íntegras que dirigen sus negocios éticamente, su sustento sigue dependiendo del ingenio con que comercialicen sus productos para diferenciarlos de los de sus competidores.

Teniendo en consideración la abundancia de publicidad no comprobada sobre la salud y de los engaños que existen en el mercado de la nutrición, como consumidor, lo más conveniente para usted sería desconfiar de cómo las empresas, que se interesan sólo en obtener beneficios, usarán su poder de pseudológica errónea pero seductora y su doble discurso (sustentado en la apelación emocional a su miedo a la enfermedad) para que compre sus productos. Incluso, algunos vendedores creativos recurrirán a inculcarle la creencia de que los “científicos” saben más que usted sobre la salud. Reforzarán su necesidad por sus productos exponiendo publicidad y propaganda que la mayoría de la gente no puede resistir.

Las empresas que tienen un interés común en promocionar y proteger los intereses financieros de industrias específicas, a menudo, forman organizaciones o asociaciones que hacen publicidad cooperativa y promociones para sus respectivas compañías. Estas firmas están destinadas amodelar la percepción del público sobre los productos que venden.

La American Egg Board, por ejemplo, ideó la campaña del “incredible edible egg™” (el increíble huevo comestible) y asignó al huevo el papel de alimento milagroso de la naturaleza, para contrarrestar así las crecientes críticas de que los huevos son los principales culpables del problema del elevado nivel nacional de colesterol. De la misma manera, el Consejo Canadiense del Canola no sólo cambió el nombre del aceite de colza por el de aceite de “canola” que resulta más agradable al oído, sino que también le otorgó la calificación de saludable comparado con otros aceites vegetales.

Se puede lograr que cualquier producto alimenticio o suplemento nutricional parezca una cura milagrosa o un producto esencial para mejorar la salud o prevenir la enfermedad, sin el que nadie podría vivir, siempre y cuando se publicite adecuadamente. Mientras permanezca dentro de las restricciones publicitarias establecidas por la Agencia Federal de Alimentos y Fármacos (FDA son sus siglas en inglés), un anunciante puede hacer que un producto simule tener propiedades curativas empleando terminología parecida a la utilizada por las empresas farmacéuticas cuando desconocen los mecanismos de acción de sus medicamentos. Frases como “parece ser” o “se ha pensado para” o “se ha creído que” se utilizan ampliamente, así como enunciados como “esto ha demostrado que” y “esto ayuda a” o “esto ayuda en.”

Una pauta importante a seguir es que siempre que encuentre información sobre un producto alimenticio o un suplemento nutricional que haya sido divulgada por la compañía o la organización que vende ese producto, o que la empresa esté en posición de obtener beneficios económicos por la divulgación de la misma, considere que el contenido está inclinado a su favor y, por lo tanto, es poco fidedigno. En cambio, busque productos reconocidos por expertos capaces de filtrar el despliegue publicitario generado por los fabricantes y distribuidores de artículos para la salud.

! No llegue a conclusiones irracionales. Frecuentemente la gente toma decisiones emocionales en los temas relacionados con su salud en lugar de pensar de forma racional. Los vendedores y anunciantes son conscientes de ello y, por ese motivo, a menudo apelarán a sus emociones en un esfuerzo para vender sus productos. Por ejemplo, una empresa podría hacerlo de este modo: “La deficiencia de magnesio es la causa de la mayoría de enfermedades graves,” y continuar diciendo que sus suplementos de magnesio cubrirán esa deficiencia, y asi otros inventan otras cosas.

Esto podría hacer que usted llegara a la conclusión que ellos querían: que es que usted crea que el hecho de tomar su suplemento de magnesio le prevendrá de esas graves enfermedades.

Al no ser consciente de semejantes tácticas de mercadeo, en especial de la apelación inteligente a su miedo a las enfermedades, podría ser que usted tomara decisiones irracionales sin investigar primero la validez de sus afirmaciones.

¡ Considere la visión global!. Un hecho planteado en el ejemplo anterior es que el campo de la salud natural y la nutrición, igual que el de la Medicina, ha desarrollado sus propias teorías sobre cuál es la causa de las enfermedades y sobre cómo prevenirlas y curarlas. Por lo tanto, muchas veces la atención se concentra en una pequeña parte del todo, es decir, en un subconjunto limitado del funcionamiento completo del cuerpo humano.

El hecho es que ahora existe una multitud de los llamados enfoques “naturales” de la prevención y el tratamiento de enfermedades. ¡Desafortunadamente, la mayoría de ellos ofrecen una perspectiva miope e incompleta de todo el organismo humano, no tan distinta de las evaluaciones individuales del elefante que hicieron los hombres ciegos, sin que ninguno dé totalmente en el clavo!

Si usted es un individuo consciente de su salud, dele un vistazo a los suplementos nutricionales que utiliza. ¿Cuántos toma de manera regular? ¿Cuánto le cuestan? ¿Cuáles son verdaderamente buenos para su salud y cuáles no lo son? ¿Cuál de ellos le prevendrá el cáncer o cualquier otra enfermedad, o lo curará sí ya tiene un padecimiento? Este es el tipo de preguntas que me he estado haciendo durante los 30 años en que he investigado los enfoques naturales de la salud.

El mayor error que he visto cometer a la gente es que no ve la imagen completa, que es cómo funciona el organismo humano en conjunto, así como las interacciones entre los diferentes elementos que lo constituyen. Uno siempre debería ser consciente de que un número considerable de los llamados productos para la salud muchas veces ignoran la bioquímica entera del cuerpo humano.

¿Cura milagrosa o aceite de serpiente?

Cuando se trata de productos naturales para la salud, separar el trigo de la paja, diferenciar las modas pasajeras de los productos auténticos e intentar distinguir entre la propaganda comercial y la información fidedigna presentada sin un programa que se base en intereses económicos, resulta una tarea desalentadora para cualquiera, incluso para alguien que esté bastante informado y que tenga un buen nivel de conocimientos sobre los últimos enfoques de la salud natural.

Esto es particularmente cierto porque una amplia variedad de los llamados grandes avances nutricionales (o súper alimentos) caen en gracia y en desgracia, y casi cada día docenas de ellos se estrenan en el mercado. Muchas veces no se sabe cuáles de ellos funcionan verdaderamente y cuáles son producto del ingenioso mercadeo.

Fue cuando me mantenía al tanto de la creciente (y abrumadora) variedad de productos y servicios en el campo de la salud natural cuando encontré un fragmento de información realmente sorprendente sobre la terapia de oxígeno. Como hacía décadas que la conocía, e incluso había escrito sobre ella en unas cuantas ocasiones, estuve tentada de ignorar la información y pensar (arrogantemente) que ya lo sabía todo sobre ella. Me alegro de que, en lugar de eso, decidiera darle la renovada atención que merecía.

Recuerdo que la primera vez que oí hablar sobre este aspecto poco conocía de la terapia de oxígeno (que consiste en el uso de peróxido de hidrógeno); mi corazón latió fuerte al darme cuenta de que podría tratarse de lo más cercano a una panacea hasta ahora desconocida. Cuando amplié mi investigación, me quedé pasmada ante las montañas de evidencia que demuestran que más de 15.000 médicos, naturópatas y homeópatas europeos han utilizado la terapia de peróxido de hidrógeno en varias partes del mundo. Su empleo se remonta a hace 170 años, y ha curado a millones de pacientes de casi todas las enfermedades nombradas por el hombre, incluso de “las 3 grandes”: SIDA, cáncer y cardiopatías. Empecé a preguntarme por qué no había encontrado esta información antes y, lo que es más importante, por qué el mundo entero todavía no sabía nada sobre esto. Rápidamente me di cuenta del por qué.

Esta terapia sencilla, eficaz y barata para erradicar la enfermedad amenaza al trillonario consorcio farmacéutico.

Como ya se ha dicho en el capítulo anterior, cuando cualquier cosa pone en riesgo las ganancias netas de la industria farmacéutica (incluyendo la legislación pendiente), se suprime, se cabildea en su contra o se le da un giro negativo para ridiculizarla, prohibirla y dejarla sin ningún valor. Además, a menudo se encarcela a aquellos de quienes proviene la supuesta amenaza, se cierran sus negocios (o consultas, en el caso de los profesionales de la salud), o se les prohíbe volver a ofrecer consejos sobre salud.

No obstante, desde mi punto de vista, la terapia de peróxido de hidrógeno que revelo en esta informacion es demasiado valiosa para la salud humana para mantenerla oculta. Puedo escribir sobre ella únicamente porque dispongo de una exención de responsabilidad al comienzo del libro que dice que la información aquí contenida sólo tiene propósitos educativos y no pretende diagnosticar enfermedades ni reemplazar las recomendaciones médicas.

Incluso, mientras escribo esto ya se han tomado medidas entre bastidores para retirar del mercado el peróxido de hidrógeno grado alimenticio, porque se supone que amenazan los ingresos de la industria farmacéutica. Las empresas farmacéuticas están buscando maneras legítimas de desacreditar el peróxido de hidrógeno grado alimenticio y lo llaman peligroso, a pesar de que ha recibido la designación GRAS (Generalmente Reconocido como Seguro) por parte del FDA.

Mi opinión en este asunto es que sería completamente vergonzoso no divulgar la información sobre los beneficios terapéuticos del peróxido de hidrógeno grado alimenticio, sobre todo porque su difusión podría potencialmente no sólo salvar vidas sino también mejorar la calidad de vida de la gente.

Las razones por las que el uso terapéutico del peróxido de hidrógeno grado alimenticio es la terapia más emocionante que ha aparecido en el horizonte de la salud y la curación son siete:

1.-  El uso terapéutico del peróxido de hidrógeno grado alimenticio es una terapia sistemática (es decir, afecta al cuerpo en su conjunto, en lugar de a órganos o partes específicas). De este modo crea un ambiente en el cuerpo que le permite curarse a sí mismo de prácticamente todas las enfermedades causadas por virus, bacterias dañinas, tóxicos, microorganismos y agentes patógenos, incluyendo, pero no limitándose a ellas, pues también se contempla el cáncer, el SIDA, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la diabetes, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, las enfermedades cardiovasculares, las úlceras, el asma y otros tipos de enfermedades, además de la gripe.

2.-  A diferencia de otras llamadas “curas” que tienden a centrarse excesivamente en los pequeños detalles de la bioquímica, la terapia de oxígeno vía peróxido de hidrógeno de uso alimentario tiene como base proporcionar el elementomás abundante y esencial del cuerpo humano. El cuerpo puede necesitar una variedad de diferentes elementos y nutrientes como el CoQ10, el magnesio, los ácidos grasos Omega 3 y similares, pero sólo el oxígeno es tan crítico que un suministro insuficiente del mismo hace que el cuerpo desarrolle enfermedades, y su ausencia causa la muerte en pocos minutos.

El oxígeno es lo que hace posible la vida, y además, es una infusión de “fuerza vital”.

3.-  La literatura que proclama los llamados beneficios curativos de otros productos de salud o nutricionales generalmente está recopilada por personas que se beneficiarán financieramente de la venta de esos artículos (los cuales suelen tener unos márgenes comerciales muy altos). Así pues, la exactitud y la fiabilidad de dicha información es sospechosa.

Por el contrario, la información que contiene este libro (junto con la mayoría de literatura que usted puede encontrar respecto a los beneficios terapéuticos del peróxido de hidrógeno de uso alimentario) no está motivada por ganancias económicas. El peróxido de hidrógeno de uso alimentario es un químico que tiene un margen comercial muy bajo, y está generalmente disponible, por lo tanto es poco probable que los especuladores le pongan un precio demasiado alto. El peróxido de hidrógeno cuesta sólo 1 centavo y medio al día para la dosis recomendada, y se administra en menos de un minuto. Otros afirman haber desarrollado máquinas que producen agua saturada de oxígeno, que se supone que suministra una fuente rica de oxígeno extra en una forma altamente absorbente, pero usted acabará pagando una pequeña fortuna (de hasta 3.980 dólares) y, cuando mucho, conseguirá los mismos beneficios que se obtienen por pocos centavos al utilizar el peróxido de hidrógeno de uso alimentario.

4.-  A diferencia de otras curas que pueden ser aplicables sólo en un cierto segmento de la población, la terapia de oxígeno vía peróxido de hidrógeno grado alimenticio tiene una aplicación universal en humanos (con la excepción de las personas con trasplantes). Incluso se puede usar con las mascotas.

5.-  Las terapias convencionales normalmente dañan las células buenas del cuerpo en su proceso de “curar” la enfermedad. Los medicamentos farmacéuticos y los tratamientos médicos como la quimioterapia son ejemplos de dichos tratamientos, los cuales no sólo perjudican las células sino que también bloquean el sistema inmunitario del cuerpo en el momento en que éste más lo necesita. Por otro lado, el uso del peróxido de hidrógeno crea un ambiente en el cuerpo que mata los virus, las bacterias dañinas, las toxinas, los agente patógenos y los microorganismos de la enfermedad, aportando al mismo tiempo vitalidad a las células sanas. Debido a un mayor suministro de oxígeno ocasionado por el peróxido de hidrógeno, también aumenta el sistema inmunitario, lo que permite al cuerpo protegerse de la enfermedad y auto-curarse.

6.-  A menudo, muchas de las llamadas “curas” no son más que otro participante en la larga fila de las modas pasajeras de la salud. Después de haber presenciado muchas de estas modas, aclamadas como la cura total que acaba con todo, sólo para ser refutadas en el siguiente último estudio (también motivado por las ganancias financieras), yo he decidido dar crédito solamente a aquellas terapias que han resistido la prueba del tiempo. El uso terapéutico eficaz del peróxido de hidrógeno se remonta a 170 años atrás, y continúa hasta ahora, a pesar de que aquí, en Estados Unidos, su uso se ha suprimido en gran parte.

7.- Utilizar terapias curativas basadas en evidencia científica que abarque solamente un pequeño aspecto de la bioquímica del cuerpo humano es como cocinar en la oscuridad.

Es probable que se sufran efectos secundarios indeseables (por ejemplo, si usted toma grandes dosis de Vitamina C, podría forzar al hígado en exceso, o cuando consume plata coloidal por un periodo de tiempo prolongado, podría desarrollar en la piel una pigmentación azul). Sin embargo, la terapia de oxígeno, sin embargo, tiene en cuenta los componentes químicos del cuerpo humano y su interacción dentro de los parámetros bioquímicos del mismo. Siempre y cuando el peróxido de hidrógeno se diluya en agua destilada en la concentración recomendada y se tome con el estómago vacío (ver el Capítulo 2 para su correcta administración), sus constituyentes que combaten la enfermedad se maximizan y los efectos adversos se vuelven prácticamente inexistentes.

Las enfermedades más temidas de todos los tiempos

Cuál es la enfermedad más temida en Norteamérica? Según una encuesta de Gallup, el miedo al SIDA supera el temor al cáncer, a las enfermedades cardiovasculares e incluso a la ceguera. Esto podría ser porque…

  • “Muchos norteamericanos creen que casi todo el mundo es susceptible de padecer enfermedades mortales” (fuente: New York Times 22/06/08);
  • El número de personas diagnosticadas con SIDA en Estados Unidos se ha vuelto alarmante: alcanza las 35.219 y ha cobrado 20.352 vidas (fuente: Centros para El Control de Enfermedades); y
  • Fundamentalmente, es un hecho aceptado que el SIDA no sólo es incurable, sino también resulta mortal.

Al considerar los puntos anteriores, ¿cuál sería su reacción si oyera en las noticias que una docena de pacientes con SIDA no sólo han revocado sus sentencias de muerte, sino que además están completamente libres de esa enfermedad y ahora viven vidas normales y sanas? Su reacción probablemente sería de incredulidad, ¿no es así? Aunque usted pudiera haber oído que una o dos víctimas de SIDA se habían curado de manera milagrosa, a lo mejor a través de algún método curativo poco convencional, recu-

Operación espontánea o intervención divina, quizás pensaría que estos casos son obra de la casualidad. Pero varias docenas de enfermos de SIDA que han sanado por la misma modalidad curativa no podría ser una casualidad ¿no es cierto?

Ahora tome en cuenta la segunda enfermedad más temida en Norteamérica. Es la gran C: el cáncer. Prácticamente no hay nadie en Norteamérica que no conozca en forma personal a alguien que haya sido diagnosticado con cáncer o que haya muerto por esta enfermedad. Se estima que al menos 560.000 norteamericanos fallecen cada año a consecuencia de dicho padecimiento (alrededor de 1.500muertes por día). Según la Sociedad Norteamericana del Cáncer, “la probabilidad de que un individuo, en el transcurso de su vida, desarrolle un cáncer o muera a consecuencia de un cáncer “ es de 1 de cada 2 en los hombres (50%) y de 1 de cada 3 en las mujeres (33.3%). ¡Si se extrapola a la proporción de hombres-mujeres de 49:51, la probabilidad de que cualquier individuo, hombre o mujer, tenga cáncer en el transcurso de su vida es del 41%!

Este pronóstico parece bastante espeluznante, por no decirlo de otra manera. Pero ¿qué tal si le dijera que hay una terapia sorprendente, pero que a menudo se ha pasado por alto, que “cura” el cáncer de forma rutinaria, incluso en casos donde la enfermedad no se haya detectado en sus inicios, o si se encuentra en la última fase del cáncer terminal? Y por “cura” no quiero sólo decir que alivia los síntomas sino que erradica permanentemente el cáncer con el subsiguiente restablecimiento de la salud. ¿Creería usted que esto es posible y que este tipo de curaciones ya están ocurriendo día a día en todo el mundo?

Al principio, cuando encontré por primera vez esta sencilla terapia que supuestamente produce estas curas milagrosas, era escéptica. Sin embargo, los resultados de innumerables estudios de casos prácticos eran tan contundentes, y la evidencia tan irrefutable que pronto me convencí sin la menor duda de que esta, en definitiva, era la mejor arma de la humanidad para prevenir y curar no sólo las dos enfermedades más temibles (SIDA y cáncer), sino casi todas las afecciones.

Si usted o sus seres queridos están sufriendo de cualquier enfermedad caracterizada por virus, bacterias dañinas, toxinas, agentes patógenos y otros microorganismos, no puede darse el lujo de seguir sin la terapia descrita en este libro. O si por casualidad usted es una de las innumerables personas que temen que algún día tendrán una enfermedad que “viene de familia” o que les preocupa que tal vez puedan desarrollar una de las muchas enfermedades causadas por el envejecimiento o los malos hábitos derivados de su estilo de vida, esta terapia pondrá fin a todos sus miedos.

Continuamos en la siguiente Publicacion. QUE ES LA TERAPIA DE OXIGENO?

 

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