El miedo destruye la imaginación y altera el cuerpo.

Nuestros hermanos mayores están aquí para instaurar la paz y la dignidad a la raza humana y, por ello, debemos apreciar la morada de nuestro espíritu y valorar tanto nuestras realidades interiores como exteriores. La verdadera seguridad entronca con la confianza y con un fundamento interior de resolución fuerte y sólido que se basa en la comprensión espiritual y emocional de la vida. Nuestra seguridad interior constituye la seguridad exterior.

La frecuencia del amor que procede del chakra corazón crea un espacio en el que tienen cabida la alegría, la seguridad y los cambios importantes. Una visión tranquila, confiada y relajada ayuda a crear soluciones. Cuando no existe preocupación ni tensión en nuestra vibración electromagnética podemos atravesar cualquier crisis con facilidad.

Quedarse apegado a la tensión es como construir una fortaleza en torno a nuestra mente, y, cuando creamos un bloqueo, limitamos nuestra capacidad de movimiento a muchos niveles. Las energías solares que mejoran la vida y las radiaciones cósmicas de la fuerza vital no establecerán contacto con nuestro centro interno de comunicación si cerramos y colapsamos nuestro campo energético por miedo, tenemos que elegir reconocer nuestros miedos y luego dispersarlos y desarrollar las frecuencias que elevan la mente y que crean un estado más vigoroso y más despierto al proporcionar equilibrio en nuestra vida.

Utilicemos el poder y la belleza de la naturaleza, ya que son los remedios naturales para una mente inquieta y preocupada. Un exceso de exposición a imágenes electrónicas y palabras impresas elimina nuestra capacidad de imaginación humana. Por otro lado, retornar a la naturaleza reequilibrará y restaurará nuestro sentido innato respecto a nosotros mismos.

La naturaleza nunca estará obsoleta, aunque algunos científicos fanáticos se empeñen en atrapar el alma de la gente y luego transformarla en seres robóticos y electrónicos.

La visión y el perfume de las flores y el zumbido de las abejas y el canto de los pájaros ajustarán las frecuencias de nuestras ondas cerebrales y equilibrarán el hemisferio derecho y el izquierdo para una sincronización con la mente cósmica. La naturaleza nunca estará obsoleta, aunque algunos científicos fanáticos se empeñen en atrapar el alma de la gente y luego transformarla en seres robóticos y electrónicos.

Una realidad construida sobre el mal uso de la energía no se sostiene. Las civilizaciones evolucionan y se desarrollan gracias a las ideas con las que son alimentadas y nosotros somos seres muy creativos y libres para erigir el mundo que deseamos. Las energías y eventos de la actual era provocan cambios y retos que nos confrontan con nuestras verdades más íntimas, que reclamaremos para saber quiénes somos de verdad. Somos seres poderosos en medio de importantes cambios y extraeremos lo mejor del espíritu humano: además, al cambiar nuestros pensamientos acerca de nosotros mismos, modificaremos el mundo.

Es de vital importancia para la humanidad darse cuenta de las implicaciones que tiene una guerra. Se trata de algo muy antiguo que nos persigue a través del tiempo y que espera nuestra iluminación. La guerra no sólo es un acto innecesario, sino también totalmente inadecuado para nuestra evolución espiritual, ya que perpetúa el hecho de vivir y morir con el miedo a la verdad. Todo se construye primero en la mente. La paz es la solución y ahora la paz comienza dentro. Para gozar de un mundo pacífico, los individuos tienen que desearlo y estar dispuestos a producir la vibración necesaria para crearlo.

Unos pocos pueden controlar a muchos; no obstante, hacen falta más que unos cuantos para inmovilizar a las masas. Nuestros pensamientos e intenciones se amplifican enormemente cuando os unís a otros. Para ejercer cierto impacto para establecer la paz en nuestro país o en nuestra comunidad, reunirnos una vez al mes con gente que piense lo mismo que nosotros, durante la Luna nueva, que es el momento tradicional para sembrar la realidad. Adaptémonos con respeto las celebraciones de rituales y concentremos  nuestra energía e intención para traer la paz. Las fuerzas de la naturaleza sentirán cómo nuestra voluntad avanza por el sendero de la energía sutil que recorre la superficie de la Tierra.

Existió un tiempo en el que la gente tenía una relación especial con la naturaleza y practicaba su propia magia mediante elementos como la telepatía y la ensoñación. Tenemos que aprender un nuevo respeto ante el poder de nuestra voluntad para condicionar y neutralizar el espacio que nos rodea. Tenemos que despertar y darnos cuenta del valor tan exquisito que tiene la vida. Son sólo unos cuantos los que quieren matar, unos pocos los que están obsesionados con destruir a la gente de la Tierra. Muchos quieren que la Tierra, sus habitantes y sus criaturas vivan y crezcan. Un mundo de guerra tiene que invertir tiempo, voluntad, atención y energía para establecer un entorno adecuado para la destrucción.

Un mundo seguro también constituye una inversión de energía e intención. Cada persona toma sus decisiones. Con lo que sabemos y tras observar a otros tomar decisiones, será uno de los aspectos más difíciles de la transformación.

Hay seres benevolentes que estan  aquí para participar, así como para observar y ser testigos de lo que está ocurriendo. El mundo en que procesaremos nuestras emociones y la calidad de la sinfonía que tocaremos en nuestro piano determinarán los códigos que finalmente seremos capaces de liberar cuando nos unamos a las energías que están por venir.

Mientras la energía continúa acelerándose y billones de personas despiertan de su pesado sueño, cada uno tiene que tomar la decisión de dónde ubicarse con respecto a la vida. Las recientes lecturas de indicadores del medio ambiente muestran que ciertos factores ecológicos que se han mantenido estables durante el pasado medio millón de años han cambiado rápidamente en tan sólo unas décadas.

El fantasma de un desastre ecológico a nivel planetario es un reflejo directo del estado de la conciencia humana. El inundo exterior refleja el terreno interior: nosotros somos el medio ambiente y, por ello, tenemos que desarrollar nuestra conciencia y valorarnos a nosotros mismos, a la Tierra y a nuestro lugar en el multiverso. Estamos aquí, en la Tierra, para sanar las heridas, los traumas, los miedos y la separación que se han ido acumulando en los genes a lo largo de los últimos quinientos mil años.

Las computadoras,  que son cada vez más rápidas y tienen más funciones para manejar un mayor número de datos por segundo, de hecho, están imitando los desarrollos neurológicos, celulares y genéticos que están teniendo lugar simultáneamente en la humanidad. Se está produciendo un florecimiento en la mente y el corazón de la humanidad y se nos pide reconocer nuestro lugar en el gran esquema de la creación, por medio de la ampliación de nuestra conciencia y la exploración de las oportunidades espirituales inusuales y sin límite características de estos tiempos. Se nos pide nuestra contribución.

Establecer un fundamento firme y claro de moral intachable y apuntar a lo más alto de los principios éticos. Podemos aportar al planeta algo que valga la pena si abrimos nuestro corazón y nuestra mente y utilizamos nuestros regalos inherentes para crear un mundo sano, lleno de amor y pacífico, un mundo en el que se valore y se aprecie la vida. Cada gesto de amabilidad y consideración cambia y mejora el curso de la vida; por ello, vivamos con una profunda pasión por quienes somos y recordemos a nosotros mismos y a los demás el respeto que todos merecemos.

Una mente equilibrada e integrada vibra con una frecuencia que es inmune a influencias negativas.

La mente cósmica se basa en la generosidad, que nos permite elegir la experiencia de la creación o la destrucción, la integración o la fragmentación. Creador o víctima, la elección es nuestra. Un poder superior benévolo sostiene nuestro mundo; es una fuente de energía sin nombre que no exige adoración, sacrificios o asesinatos para compartir su poder con nosotros. Un plan mucho mayor se está desplegando en el cosmos y sus semillas ya fueron plantadas por cada uno que vive en la Tierra. Aunque nuestra tecnología humana de ondas cerebrales está equipada por naturaleza para mejorar la conciencia, somos nosotros los que tenemos que decidir usarla. Una mente equilibrada e integrada vibra con una frecuencia que es inmune a influencias negativas.

Los defensores de la tiranía juegan un papel notable: ellos sacuden nuestra realidad hasta los cimientos e intentan despertarnos. Al amenazar nuestra seguridad y supervivencia, la autoridad del día funciona como un estímulo para que creemos la nueva frecuencia con el fin de recuperar nuestro poder.

Una desobediencia civil está agitando el reino de la mente humana y, al tratarse de la madre de toda invención, los resultados de ese gran despertar pueden catapultar al espíritu humano hacia horizontes elegantes e inmensos de compasión, creatividad e ilustración del crecimiento espiritual. Una vez más, la elección es nuestra.

Cuanto más busquemos el poder espiritual, mayor será nuestra contribución en la estabilización del planeta. El propósito de esta intersección con la realidad es dirigirnos hacia nuestro propio poder interno, una fuerza que ha permanecido en la sombra, ha sido ignorada, encarcelada y de la cual se ha desconfiado e incluso se ha considerado una fuerza del mal. Nuestro poder interno es un inalienable derecho de la conciencia; es una herramienta para vivir e influenciar el mundo al que nos enfrentamos.

Cualquier despertar espiritual supone un reto, porque siempre implica la reinterpretación de la realidad. Tenemos que juntar nuestro valor para salir del estado de negación, ya que tan sólo entonces nos daremos cuenta de hasta qué punto estamos conectados a nivel interno, al hacernos cargo de nuestra energía vital.

Debemos considerar con mucho cuidado la siguiente revelación, ya que estas palabras son un ejemplo del concepto de condicionamiento de nuestra vida con una actitud de confianza cultivada. Digamos diariamente y con conciencia lo siguiente:

«Soy un creador. Estoy aquí para crear un mundo sano y lleno de abundancia. Gracias a la vibración y la frecuencia, elijo estar sano/a, productivo/a y sabio/a. Siento una enorme gratitud por las habilidades de las que dispongo, ya que sustentan el mundo seguro en el que vivo cuando dirijo mi energía hacia los objetivos que quiero alcanzar. Camino por la vida con una intención clara y consciente para tejer mi energía, como un hilo de seda de una telaraña que forma parte de un tapiz grande y bello en todos los lugares en los que me encuentro.

     Soy perfectamente consciente de que una gran cantidad de probabilidades de sistemas de creencias conviven junto al mío. En el mío me siento seguro/a. En el mío tengo ayuda. En el mío amo y confío en mi cuerpo. En el mío se que mis células son precognitivas y que yo soy un cocreador del multiverso. Sé que soy un ser valioso. Sé que recibiré los impulsos, las señales y la guía que necesito para estar siempre en el lugar adecuado en el momento idóneo, para mi mayor beneficio, así como para el de los que me rodean. Sé todo esto y por ello siento gratitud.»

Al poneros a disposición de un sentido más amplio de poder personal, descubriremos un estado exaltado de todo el poder, que es el poder de sanar. El reconocimiento mayor que nos llevaremos de esta vida a la siguiente será, sin duda alguna, el poder del amor para sanar. En todo su esplendor, la exaltación del amor es la habilidad de ver el sentido, el propósito y el significado de las cosas de la vida, de trascenderlas y liberar los caducos patrones de percepción y las creencias que los mantienen en su sitio.

Una vez que lleguemos a una verdadera comprensión del poder del amor, podremos aventuraros con toda seguridad a las realidades físicas y no físicas necesarias para limpiar y sanar. Alrededor de todo el globo existen áreas que están arruinadas y decadentes y que necesitan ser restauradas, pero que son un símbolo de energías que reflejan el mundo interior de sentimientos y creencias, aquellas áreas dentro de los genes que llevan las heridas ancestrales de victimismo y desesperación.

El ciclo de conciencia que está presente en esta sanación a lo largo de las líneas del tiempo incluye el último medio millón de años en nuestros términos temporales, un tiempo en el que el flujo de energía cambió el plan para la Tierra. El juego en si es un negocio antiguo de cooperación, que se desarrolla para expresar una manera de vivir gracias a la creatividad, y, mientras se escenifican juegos e interesantes dramas, uno puede estar seguro de que tanto los antagonistas como los protagonistas crearán muchos hechos nefastos.


Debemos de ser capaces de ampliar nuestra visión, liberar la sensación de impotencia que nos tiene cautivos, tanto a nosotros mismos, como a nuestra línea genética.

Muchos de nuestros ancestros desarrollaron y utilizaron sus habilidades de ver más allá de la presunción lineal que la gente abraza como interpretación única del tiempo y del espacio.  Para gozar de un mundo pacífico, los individuos tienen que desearlo y estar dispuestos a producir la vibración necesaria para crearlo.

Se sienten atraídos por el nanosegundo, porque los tiempos de energía acelerada poseen la oportunidad de sanar la frecuencia de la impotencia. Se pueden reinterpretar experiencias y estas pueden ser entendidas desde un punto de vista ajeno al tiempo, y, una vez que realmente sepamos que somos creadores multidimensionales, veremos que existe un propósito y un sentido de la vida que se extiende más allá de la era actual.

Una vez que seamos capaces de abrirnos a este conocimiento, nuestra nueva sabiduría sacará lo mejor de nuestras habilidades, Y, una vez que seamos capaces de ampliar nuestra visión, podremos liberar las formas rígidas de pensamiento de victimismo y la sensación de impotencia que nos tiene cautivos, tanto a nosotros como a nuestra línea genética.

Nuestros ancestros también forman parte de este juego y juegan desde su punto de vista, y muchos de ellos, están absolutamente de acuerdo con nuestro deseo de ampliar la conciencia a los reinos de otras realidades. Muchas dimensiones de conciencia están conectadas para trabajar juntos y liberar el espíritu humano. Cuando el enfoque de nuestra energía esta mentalmente alerta, y cuando confiamos con el corazón, se establece un gran equilibrio dentro del campo. Aunque vivir con confianza exige un mayor cambio de conciencia, sabemos que las aparentes adversidades ofrecen una oportunidad para crecer espiritualmente. Y, cuando desarrollamos una profunda gratitud por la vida, avanzamos en el juego.

También nos daremos cuenta de que gracias a nosotros otros también participan en este juego. Nosotros hemos venido a la Tierra para formar parte del juego que se está desplegando en la existencia. Mientras el tiempo avanza y todo se torna más espeso, la importancia de cada jugador se verá con mayor claridad. Al final, cada uno recibirá su aplauso de reconocimiento por participar en el nanosegundo y por haber ofrecido un memorable y estupendo espectáculo. En este juego, la mayor victoria y el logro más importante consisten en sentir el poder del amor en toda la creación, trascendiendo el miedo sin aniquilar su propósito.

A inicios del tercer milenio, nuestro lugar en el multiverso todavía es un gran misterio. La elección de crear una posibilidad que fomente nuestro crecimiento como un ser espiritual siempre está ahí y espera nuestra elección. Para poder crear conscientemente lo que queremos, recordemos que debemos relajarnos, centrar nuestra atención en nuestras intenciones y confiar en nuestro poder inherente. Si recordamos esta enseñanza: intención, expectación, acción y resultados, se hablará durante mucho tiempo de nosotros como pioneros (un pionero del poder del amor, un pionero de la conciencia y, finalmente, un pionero de los seres humanos).

En nuestra era, no se trata de construir enormes monumentos para que la posteridad los admire. El potencial de la grandeza de nuestra civilización está relacionado con algo mucho más efímero y esotérico: tiene que ver con el uso de la mente para crear frecuencias de conciencia que desmantelarán la historia de la ignorancia que controla a la humanidad.

Nosotros formamos parte de la familia humana, que necesita desesperadamente gente que traiga paz y que reverencie lo sagrado de la vida. Cada pensamiento y cada sentimiento tienen su propia frecuencia singular y su sello, y, para liberarnos y explorar las profundidades de nuestra inteligencia, debe ser un acto de mucho valor y compasión. El reto consiste en reconsiderar la historia de la Tierra; para ello, tenemos que elevarnos por encima de la ignorancia y unirnos con la gente de la Tierra mientras despierta de un largo y pesado sueño. Aplicar pacíficamente nuestra inteligencia emocional respetando la inteligencia de la Tierra y aceptando la responsabilidad de estar perfectamente informados del legado de la humanidad es ahora la prioridad principal.

El despertar de la conciencia no se puede detener. Debemos valorar la vida que estamos viviendo; a muchos niveles de la realidad, nos adaptamos con facilidad y estamos bien preparados para manejar nuestras opciones. Tenemos que aunar todo nuestro valor para creer en nuestra propia fuerza interior. Prestemos atención y centremos nuestra atención, ya que entonces nuestra mente, nuestro cuerpo y los niveles subatómicos de nuestro ser empezarán a recolectar una nueva inteligencia. Recordemos que los sonidos, las visiones y los olores de la naturaleza equilibran los hemisferios derecho e izquierdo de nuestro cerebro y que nos permiten sintonizar con lo que está ocurriendo.

Cuando equilibramos nuestro cuerpo, podemos integrar los nuevos campos de energía que llevan códigos de conciencia para navegar en esta inmensa transformación. Estamos aquí para restaurar la dignidad, el completo funcionamiento del aparato capaz de leer códigos y que nosotros llamamos cuerpo humano. Mientras todo avanza cada vez con mayor celeridad, nos recordamos una vez más que todo es un baile de energía, un remolino en el mar de partículas subatómicas que se diferencian para convertirse en símbolos energéticos que se emplean para calificar el campo de la expresión creativa.

Independientemente del nivel en el que estemos jugando, se trata de aprender cómo nadar entre símbolos que se utilizan para explicar, explorar y diferenciar el campo de la existencia en cooperación con otras versiones e interpretaciones de la realidad. Y, la evolución de nuestra especie implica un aprendizaje directo gracias a nuestras experiencias con la naturaleza. Al final, nosotros seremos los responsables de lo que creamos.

Cuando la gente preste más atención a la naturaleza, y cuide más la Tierra en lugar de obsesionarse con guerras y negocios financieros, sabremos que la transición a una conciencia mayor ha tenido lugar realmente. Hay que amar el campo para que tenga más vitalidad, y la naturaleza debe ser reconocida y admirada como un sistema de inteligente diseño interactivo de información que nos conecta con capas y capas de realidades multidimensionales. El uso de venenos, explosivos y frecuencias dañinas para destruir lo que no entendemos es otro nivel de negación que se aleja del significado inherente a la vida. Las plantas y criaturas cooperarán en gran medida una vez que comprendamos cómo enfocar nuestra atención y cuando comencemos a comunicarnos con ellas.

Nos conviene pasar más tiempo en la naturaleza; desconectemos el aire acondicionado y abramos las ventanas para darnos cuenta de cómo las criaturas mantienen la energía en movimiento con sus incesantes actividades.

Sumerjámonos en los sonidos, vistas, olores y tactos que ofrece la naturaleza. Paseemos y, para cambiar, durmamos en el suelo y reunámonos con amigos y seres queridos para observar las estrellas. Relajémonos y sentémonos bajo los árboles, pasemos las tardes tranquilamente sentados en las praderas o los lagos, escalemos las montañas para encontrarnos con las energías enrarecidas, nademos en las aguas y saboreemos las dulces sensaciones de la inteligencia de la naturaleza.

Utilicemos nuestra atención para enfocar el baile de la energía sutil; recordemos, si no centramos la atención con voluntad propia,  otros tomarán las cosas y las llevarán consigo para emprender un viaje en la montaña rusa de su propia versión de la realidad. Cada verano, el solsticio nos lleva a la cumbre de un refinamiento en la percepción. Sintonicemos con más atención y luego observemos la naturaleza; una nueva energía está penetrando y seguramente no queremos perdernos las últimas noticias del Sol. Utilicemos nuestro poder para crear una versión segura de la realidad que atraiga a una civilización que acepte gustosamente la responsabilidad de los deberes espirituales para mantener un estándar de decencia.

Intentemos mantenernos sanos, ricos y sabios y descansados, relajados, rejuvenecidos y personalmente responsables de nuestro bienestar. El poder de vivir bien y prosperar es algo que debemos crear nosotros, de modo que sembremos las semillas para una mayor inteligencia, mayor valor y un elegante cambio en el jardín de nuestra mente. Y, cuando nos demos cuenta de que los ancestros se están moviendo en nuestra sangre, cuando antiguas tendencias y programas pasados aparezcan en nuestra realidad porque necesitan ser sanados, ya sea en sueños o en ensoñaciones, recordemos por qué hemos venido. Recordemos nuestra decisión de sanar, utilicemos nuestra voluntad y nuestra clara intención para comprender con compasión las percepciones y experiencias que nos han sido transmitidas.

Respetemos el derecho de los demás de sufrir el dolor que han elegido para encontrar la verdad de su propia pena. Cualquier experiencia se basa en una elección que tiene un propósito determinado. Ese reconocimiento puede liberar a muchos seres, ya que el juicio y el miedo crean las cadenas que nos atan. Y, si podemos entender que se trata de enfrentarse al miedo y sanarlo, entonces se hablará a posteriori de la historia del nanosegundo como una gran victoria de la mente. Miremos la magia que existe en estos tiempos al entender la historia de nuestro mundo desde una perspectiva diferente.

Cuestionemos todo una y otra vez y prestemos atención para ver los patrones de conducta y las creencias que aparecerán. Cuando nos encontremos con un reto que nos parezca mayor de lo que podemos resolver, entreguemos el problema a los poderes superiores. Pidamos ayuda; solicitemos la asistencia que nos haga falta. La mente cósmica ve y conoce muchos caminos para muchas soluciones y, cuando reconozcamos este aspecto de nuestra realidad, abriremos una puerta al mundo interior de la mente superior.

Una gran inteligencia, mucho más allá de nuestra actual definición de Dios, llena los reinos invisibles de la existencia. La inteligencia cósmica nos está observando y esperando para que despertemos y veamos los nuevos horizontes de la realidad. La humanidad está lista para redefinir el mundo invisible más allá de los argumentos y limitaciones de la ciencia y de la religión, y, antes de desvelar esta nueva visión, muchas estructuras agobiantes y gastadas tienen que ser renovadas o eliminadas del escenario. Las energías cósmicas aportan nuevas heliografías de posibilidades que penetran en nuestra mente superior y entran en nuestras células para actualizar y activar los códigos de conocimiento en las profundidades de los patrones de nuestros genes.

Aunque no podamos ver el gran número de ondas de radio que recorren el aire, nos han hemos venido a responder ante nuestra presencia debido al desarrollo de las nuevas tecnologías. Formas similares de intensas ondas cósmicas que ocupan diversos lugares más sutiles en la banda del espectro de la luz tienen un efecto mucho más intenso sobre nosotros y nuestro mundo que todas las bandas de frecuencias que nosotros emitimos.

Energías del centro galáctico están jugando el papel más importante a lo largo de estos 25 años de transformación humana. En diciembre del año 2012, tuvo lugar la culminación del nanosegundo, durante el solsticio de invierno, cuando el Sol se alineo con el centro de la galaxia de la Vía Láctea, que se encuentra a más de treinta mil años luz de la Tierra. El día 21 de diciembre, el Sol apareció formando una conjunción con la intersección de la Vía Láctea y el plano de la eclíptica para completar veintiséis mil años de un proceso cíclico.

Este evento constituyo como el regreso a casa largamente esperado, una conexión con nuestras raíces más profundas como seres espirituales. Estamos siendo recargados y revitalizados gracias a una ilimitada creatividad procedente del útero de la madre y sabremos la verdad sobre nuestro origen. Y, conforme se vayan desplegando los años en su camino hacia esa reunión auspiciosa, nuestro sistema solar se tornará cada vez más activo para prepararse para este gran evento.

Una vez más, ha llegado el momento de unir los puntos. La respuesta a las complejidades de la vida consiste en ser capaz de reír, ya que, cuando seamos capaces de reír, nos liberaremos del victimismo y de las cadenas de la impotencia. Cuando nos remos con ganas de nuestra propia creación, somos libres. También vale la pena sorprenderse, ya que la sorpresa abre y revela la realidad; son construcciones mágicas creadas en nuestra mente, energetizada por nuestra imaginación y alimentadas por nuestras emociones. Las creencias son los bloques de construcción invisibles, las condiciones alrededor de las cuales estamos de acuerdo en interactuar con la realidad.

Desde este punto de vista, nuestra civilización, al igual que cualquier otra, tiene que aprender a seguir las sutiles maneras de trabajar el modo en que las creencias se vuelven realidad para entender los misterios del multiverso. ¿Cuál es nuestra estrategia para el juego? ¿Qué haremos con nuestro poder para crear el mundo? ¿Qué elegiremos creer?

Recordemos que el modo en que utilizamos e interpretamos los eventos de nuestro tiempo determinará la versión del mundo en la cual nos encontraremos. Aparentemente no parece existir más que un solo mundo; sin embargo, no es más que una ilusión. Las probabilidades son tan numerosas como la hierba en la pradera. Aparecen debido a decisiones basadas en nuestros pensamientos, sentimientos, deseos y emociones.

La realidad que creamos puede no ser igual que la de nuestro vecino, aunque vivamos en la misma calle. La realidad tiene sus trucos, del mismo modo que los tiene su creación y, en todo esto el poder es lo que más trucos tiene. El poder, queridos amigos, no puede evitarse, y nosotros mismos, junto con nuestro poder, formamos parte de todo lo que es y, por ello, nosotros somos poder. La pregunta es: ¿Cómo manejaremos el poder? No existen límites en nuestra creatividad; nuestro reto consiste en superar el miedo y convertirnos en seres poderosos.

Los hermanos mayores están aquí para enseñarnos cómo navegar por la realidad y aportarnos nuevas metáforas para nuestra evolución consciente para que podamos ser creativos de manera eficaz en el juego de la multidimensionalidad de la existencia. Nos ofrecen un mapa para nuestro desarrollo espiritual (un mapa que aporta confianza y poder personal) para conseguir el mayor número posible de puntos por galaxias mientras vivimos aquí. Cuando el nanosegundo haya pasado no podremos mirar atrás y decir: «Me hubiera gustado que alguien me hubiese explicado lo que estaba pasando». Se nos está explicando ahora. El juego de la existencia es el juego de la vida, el juego de darse cuenta, el de la conciencia, el de la energía y el juego de la libertad.

Cada versión implica el uso de nuestra creatividad para navegar por los enormes cambios que tienen lugar durante el nanosegundo. Admiran  nuestro valor por haber decidido vivir durante este tiempo de transformación. Nos piden que observemos nuestro interior para descubrir el brillo, porque el indomable espíritu humano está esperando pacientemente nuestra atención. Nos animan a seguir adelante y a cambiar nuestra vida con gracia y facilidad. Nos aconsejamos asumir el riesgo de amar y de ser amados y, mientras construimos la versión del mundo que más deseamos, nos brindan su más intenso y sincero apoyo. Nos instan a que soñemos sabiamente para encontrar el futuro que más deseamos, para aclararlo en nuestro corazón sabiendo que hemos elegido el camino.

Aceptar la responsabilidad por nuestra vida es primordial y el hecho más importante para recuperar nuestro propio poder. Nuestra conciencia no puede aumentar si nos criamos dominados por condiciones y razones por las cuales no podemos obtener lo que deseamos. Desarrollar la responsabilidad personal abrirá las puertas para sanar las viejas heridas y las energías que han bloqueado el flujo del desarrollo humano. Existen muchas maneras de percibir la vida, y el modo en que interpretemos el mundo depende, claro está, de lo que decidamos creer. Cuando se desvelen más aspectos de la verdad, plantead preguntas. Nuestra tarea consiste en activar la mente superior para liberaros de la tiranía del miedo y para valorar y comprender nuestras sensibilidades humanas.

Recordemos que cuando todo el mundo dirija la mirada en determinada dirección, debemos advertir qué más está pasando. Usemos nuestras habilidades para crear un nuevo mundo posible listo es el lema del juego. Todas las realidades están teniendo lugar (tanto la destrucción como la regeneración son una elección). Tenemos lo que queremos; nuestros pensamientos, sueños e intenciones alteran la estructura de la realidad. ¿Qué programa elegiremos?

Como siempre, con gran placer se crea la oportunidad para compartir las ideas y energías con nosotros y con nuestro mundo, para aportar cierta inspiración y elevación en estos tiempos de gran transformación.

Queridos amigos, la época actual es un tiempo para elegir el pensamiento, la palabra y las actuaciones y, como últimas palabras de sabiduría por parte de nuestros hermanos mayores, nos aconsejan que elijamos sabiamente nuestras posibilidades y que defendamos nuestros sueños y que nuestro camino de elección nos conduzca siempre a viajes muy placenteros.

Nota: Quien este interesado en obtener el libro: Recuperar el poder, sientanse libres de escribirme a [email protected] y con gusto se los enviare.

Por un Mundo Mejor,

Todos juntos en La Victoria de La Luz!

 

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