AUTOCONOCIMIENTO DEL SER (Curso 2)

LA ENERGIA : TODO ES ENERGÍA.

Cuando emitimos un pensamiento, un sentimiento o hablamos se desprende de nosotros una masa de energía. Esto es perfectamente comprobable, ya que, mediante máquinas muy sensibles se pueden fotografiar.

Todo está compuesto por átomos. El átomo tiene cargas positivas y negativas. Esto produce en él un movimiento oscilatorio, una vibración.

De ahí que la Ley de Vibración dice que, TODO VIBRA.

EN LA DIFERENCIA DE CANTIDAD DE MOVIMIENTOS POR MINUTO ESA LA CALIDAD DE LA ENERGÍA.

La energía tiene color, sonido y vibración.

La energía más lenta es negativa y oscura, por eso, cuando vemos una persona o un lugar negativo decimos: “ Qué denso es “ o “ Qué ser de poca luz”.

La energía positiva es blanca y tiene una elevada frecuencia vibratoria, cuando nos referimos a ella generalmente la denominamos “Luz”.

La ley de Polaridad dice que los opuestos son iguales, en Física veíamos que el frío y el calor eran lo mismo, sólo tenían diferente graduación.

Si analizamos una emisión de odio y otra de amor nos encontramos con que las dos masas de energía son iguales, sólo tienen diferente vibración, el odio es lento y el amor es rápido.
En una escala imaginaria de 1 a 1000: el odio vibraría a 1 vez por minuto y el amor a 1000 movimientos por minuto.

Teniendo en cuenta que las dos energías son iguales; si logramos aumentar la velocidad de la energía calificada como odio, la estaríamos haciendo pasar por diferentes estados hasta polarizarla hacia lo positivo y transformarla en amor.

Eso vamos a hacer con nuestros patrones mentales negativos:

POLARIZARLOS HACIA LO POSITIVO.

Supongamos que nosotros somos una masa de energía que está en la mitad de su camino de evolución.
De acuerdo a la escala imaginaria estaríamos vibrando naturalmente a 500 movimientos por minuto, entonces todo lo que se desprende de nosotros debe tener una velocidad acorde con la velocidad de quien emerge.

Por lo tanto, se supone que todo lo que se desprende de nosotros tiene una velocidad media, pero como tenemos patrones mentales negativos (es decir, más lentos) actuamos en nuestra velocidad natural hasta que alguien nos moviliza un patrón mental.

En ese momento bajamos nuestra vibración hasta la velocidad de ellos y actuamos en una forma inapropiada para nuestra evolución.

Nuestra tarea en principio va a ser llevar la vibración de nuestros patrones hasta la velocidad que le corresponde a nuestra evolución.

Luego las llevaremos al máximo y así ascenderemos nosotros. Para esto usaremos la Ley de Mentalismo, que dice: Si tú lo has pensado y tú lo has creído: tú lo has creado.

Todo lo que pensamos y creemos LO CREAMOS.

Si a un niño le decimos que es torpe, primero piensa que puede ser torpe, luego cree que lo es y a partir de allí CREA AL TORPE.

Veamos lentamente como funciona esta ley:

Cuando emitimos un pensamiento se desprende de nosotros una masa de energía que tiene una calificación, la que nosotros le dimos. Se dirige hacia donde nosotros la enviamos uniéndose por principio de ATRACCIÓN con energía igualmente calificada y más allá del hecho de que pueda afectar a los demás o no, siempre, siempre esta energía por Ley de Causa y Efecto vuelve a nosotros. Y cuando vuelve trae todo el caudal energético necesario para que se cumpla lo que pensamos.

Por ejemplo:

Si pensamos que en un exámen nos va a ir mal, pensamos en la profesora, en la escuela, en la materia y en todo lo que rodea al exámen siempre con la idea de que nos va a ir mal. Por lo tanto, van a desprenderse masas de energía con esa calificación hacia todos los lugares donde la enviamos.

Después de hacer el recorrido como ya describimos vuelve a nosotros una gran masa de energía cuya calificación es un mensaje constante para que nos reprueben. Así vivimos boicoteando toda nuestra historia.

El principio de ATRACCION dice que podemos atraer a nosotros todo lo que queremos: viendo cual es el camino de la energía cuando se desprende, deducimos que depende de lo que emitimos.

Las energías se atraen por igual calificación.

Basados en esto vamos a trabajar. Si tenemos un patrón mental de INSEGURIDAD, por ejemplo, cuando afirmamos, pensamos o sentimos “YO SOY SEGURIDAD”, estamos emitiendo una energía calificada como SEGURIDAD. ESTÁ DIRIGIDA A NOSOTROS MISMOS. VA A BUSCAR SU IGUAL, dentro nuestro.

Dijimos antes que las energías opuestas son iguales.

Su opuesto es nuestra INSEGURIDAD. Por principio de Atracción van a unirse. Esto es unir DOS ENERGÍAS IGUALES en calidad, sólo que una es lenta y la otra es rápida.
La rápida va a acelerar a la lenta, con lo cual habremos aumentado la velocidad en la vibración electrónica de esa energía negativa que está en nuestro subconsciente POLARIZÁNDOLA HACIA LO POSITIVO.

LEY DE CAUSA Y EFECTO 

La Ley de Causa y Efecto dice que “ recibiremos el efecto de todo lo que causamos”.

Es la maestra gracias a la cual hemos ido aprendiendo a lo largo de todas nuestras vidas, ya que, el ser sólo aprende cuando padece el daño que causa.

De ninguna manera fue creada como castigo.

Nuestra tarea principal debiera ser siempre buscar qué hicimos para sufrir determinada circunstancia. Vamos a analizar lentamente el efecto de esta ley en nuestro diario vivir.

A continuación del cuerpo etérico se halla un campo psicotronico o electromagnético que se llama TELA BUDICA, cuya función es separar el etérico del cuerpo emocional. Este campo tiene un a frecuencia vibratoria que está de acuerdo a la de nuestra evolución.

Por lo tanto, a mayor evolución mayor velocidad.  Ninguna energía externa de más baja frecuencia puede pasar a través de la Tela Búdica para dañarnos.

Es como si alrededor nuestro hubiese un ventilador girando a gran velocidad y pretendiéramos  pasar a través de él con algo lento.  Esto sería despedido hacia afuera.

Pero al igual que con un ventilador podríamos pasar a través de él con algo lento, desde adentro hacia afuera. Cuando emitimos una energía negativa nosotros, ésta pasa a través de la Tela Búdica y por la zona por donde pasa baja la frecuencia de ese campo. Quedando esa zona con bajas defensas.

La energía, cuando se desprende de nosotros va hacia donde la enviamos, uniéndose con energía igualmente calificada, y cuando retorna a nosotros tiene, ahora sí, por donde entrar.
Por este orificio entra la energía que emitimos, más la que encontró en su camino, más la que nos puedan enviar, incluso la energía negativa que cualquier ser tenga a su alrededor, y que se cruce con nosotros aunque sea por un momento.

Por esta razón nos sentimos mal cuando nos encontramos con personas negativas, mientras  ellos se sienten bien, después de hablar con nosotros.

Nuestra aura tiene alta vibración, entonces aumenta la velocidad de la del otro, mientras nosotros, por nuestras perforaciones, absorbemos su energía.

Normalmente creemos que el otro nos absorbe nuestra energía, NO ES ASI, nosotros absorbemos la energía negativa porque estamos desprotegidos.

Cuando la energía negativa entra a través de la Tela Búdica afecta el cuerpo etérico, por eso nos cansamos y algunas veces hasta nos enfermamos.

Siempre:
DEBEMOS CONTROLAR NUESTRAS EMISIONES NEGATIVAS

Para esto es muy eficaz una técnica oriental que se llama “El Buen Pensamiento”.

Consiste en llevar siempre una libreta en la que anotaremos cada emisión negativa que hacemos DESIDENTIFICANDONOS del patrón que la ocasiona.

Por ejemplo: “YO NO SOY ESE YO QUE ME HACE…………”  (Agredir, enojarme, sentirme mal, etc.)   Esto cumple con dos finalidades:

La primera:  Hacerle entender a nuestro mental que poseemos patrones que nos hacen actuar de diferentes maneras pero que estos no son: nosotros, nosotros somos otra cosa.
Es empezar a tomar conciencia que nuestros patrones son: YOES INFERIORES que están con nosotros.

Y la segunda:  Es tener claro cuantas emisiones negativas hacemos por día.

Como muchas de ellas son inconscientes si no tenemos algún control es imposible conocerlas.
Por eso al anotarlas y tomar consciencia del total de emisiones que hacemos diariamente automáticamente se eliminan un gran número de ellas.

Y poco a poco sólo van quedando dos o tres emisiones diarias que corresponden a los patrones que debemos trabajar.

Para recordar

  • Los patrones mentales están en nosotros pero NO SON NOSOTROS. NOSOTROS SOMOS OTRA COSA.
  • NADA tiene más poder que el que nosotros LE DAMOS
  • No se puede modificar un patrón mental con agresión hay que EDUCAR CON AMOR.
  • NADA EXTERNO puede dañarnos SI NO LE DAMOS PERMISO.

Ciclo de las edades

Venimos a este plano a aprender y a lo largo de nuestra vida vamos recorriendo diferentes etapas divididas en períodos de siete años.
El cuadro que se muestra a continuación lo arman los orientales a partir de las sensaciones.

Yo actúo, Yo siento, Yo pienso, etc. Cada uno de ellos coincide con la incorporación de cuerpos.
Las aperturas mentales más importantes se dan a los 7, 14, 21 y 33 años, siendo esta última la más importante de todas.

El cuerpo físico se renueva cada 7 años, el emocional y el mental probablemente a intervalos más cortos.

Cuando un niño nace, y hasta los 7 años, predomina el cuerpo físico (Yo actúo); es la época de aprender y experimentar con el cuerpo. Por eso los chicos a esa edad necesitan moverse, correr, trepar, etc.  En esta etapa los chakras activados son el básico y el esplénico.

De los 7 a los 14 actúa el emocional (Yo siento); es la época de aprender a relacionarse con la familia, los maestros, los amigos; también hay tendencia a lo religioso, a querer saber y/o participar. Los chakras que se activan en esta etapa son el plexo solar y el cardíaco.

De los 14 a los 21 se incorpora el mental (Yo pienso), y es un ciclo básicamente de estudio y de elección con respecto a la vocación o a lo que le gustaría desarrollar más adelante como profesión o actividad. Los chakras activados son el laríngeo y el tercer ojo.

De los 21 a los 33, diríamos que es una de las etapas más importantes donde se consolidan el matrimonio o la pareja y al mismo tiempo la actividad y la forma de generar bienes materiales.
A los 33 años, sería como haber incorporado todos los cuerpos y ya, asumir la plena responsabilidad con nosotros mismos y con los demás, tomar conciencia de que estamos aquí para hacer algo para nosotros y para los otros. Durante toda nuestra vida podemos tener aperturas mentales, digamos que en la primera etapa, es donde los cambios se manifiestan más notablemente y de acuerdo a cómo se haya vivido la misma, será también nuestra vida como adultos.

Algunas veces, cuando nos acercamos a una nueva etapa, podríamos entrar en una pequeña crisis como, por ejemplo, a los 40 años donde generalmente nos vemos obligados a reacomodar o a hacer algunos cambios en nuestra vida.

A partir de los 60 años puede ocurrirnos dos cosas: Por un lado podría empezar a producirse una suerte de “cristalización”. Esto ocurre cuando reiteradamente nos hemos negado a resolver conflictos que se nos presentaron y que formaban parte de nuestro aprendizaje.
Por ejemplo, una persona a la que le costaba mucho aceptar que no solamente su forma de pensar era válida, sino que podía haber otras tanto o más justas y efectivas; en la vejez seguramente, no solamente estará convencida de que es la dueña de la verdad, sino que se negará a escuchar cualquier otra opinión.

Se hace como un acento en los patrones mentales. O sea, si yo fuera inseguro, esta inseguridad podría acentuarse en la vejez.

Por el contrario, si se ha vivido más abiertamente, animándonos a enfrentar, a veces situaciones difíciles, entendiendo que cada cosa que nos pasa en nuestra historia es para ser cada vez mejores, nos convertiremos en viejos sabios y felices y con algo importante para enseñar a cada ser que esté a nuestro lado.

Se puede ver claramente que hay dos grandes períodos bien marcados en nuestra vida:
El primero corresponde a “la siembra” y el segundo a “la cosecha”.

El Mental Superior 

Vamos a ver el Séptimo Cuerpo. En realidad hay muchas corrientes de energías. Nosotros conocemos la del humano, pero hay otras corrientes de vida paralelas a la nuestra que a veces son de frecuencia un poco más alta y que no las podemos ver, lo que no significa que no estén.
Hay una corriente de vida que es similar a la del humano, pero que nunca viste “materia”. Son energías que trabajan para la materia.

A esta corriente, en su primera etapa, se lo llama ELEMENTALES.

Los ELEMENTALES, energías NO INTELIGENTES, que están para construir. Trabajan en una montaña, en un río, en una plantita y también en nuestro cuerpo físico.

Por ejemplo, cuando nos lastimamos, nos ponemos una pomada, pero más allá de eso, hay una energía trabajando en el tejido, que está ayudando en el proceso de curación.
También construyen “formas de pensamiento”. Es decir, sobre una idea mía hay todo un conjunto de “elementales”, que se ponen a trabajar, construyendo y dando forma a la imagen mental que yo emití.

Ellos pueden darle forma y consistencia a esa energía que yo emito. Para curar, vamos a utilizar al elemental del cuerpo del ser que está enfermo, por ejemplo: visualizando una fractura y viendo cómo se arregla. Estas energías NO INTELIGENTES, son netamente constructoras, están para construir y esa es su función.

Hay de Tierra, Agua, Aire y Fuego, o sea, los “cuatro elementos”.

Los de tierra son los “gnomos”, los de agua son las “ondinas” o “nereidas”, los de aire son los “silfos” o “arienes” y los del fuego son las “salamandras”. Estas frecuencias responden a frecuencias superiores.

Es como si fueran una tropa de energías comandada por una Inteligencia Superior.

Ese ser que hoy es “elemental”, en su evolución pasa a tener inteligencia. Cuando esto ocurre va a hacer otro tipo de tarea, totalmente diferente. A partir de ese momento se transforma en una energía “conductora”.

Es la que conduce la energía por los distintos Planos. Las energías que llegan al Plano Físico continuamente, son “conducidas” por estas energías inteligentes.

Estas energías recibieron en Oriente el nombre de DEVAS y en Occidente el nombre de ANGELES, y conducen las frecuencias por los diferentes planos.

Nosotros, los humanos (la materia), somos vehículos de energías, pero éstas deben llegar a nosotros y deben ser trasladadas.
Esta es la tarea que realizan estas corrientes vida, que son paralelas a la del humano, trabajan a la par de la materia, a la par del humano, pero NUNCA TIENEN MATERIA.

No son Superiores ni Inferiores a nosotros, son frecuencias paralelas, complementarias, o sea, que la materia no podría hacer nada si no tuviera quien condujese la energía; y si no hubiera materia, no habría a quien conducirle la energía.

Ese ser que pasó a tener inteligencia y pasa a trabajar por todos los planos, llega un día en que termina toda su “rueda kármica”, y cuando esto pasa se fusiona en el Plano Búdhico.
Lo mismo vamos a hacer nosotros cuando terminemos nuestra rueda kármica, vamos a fundirnos en el Plano Búdhico.

Es cuando llega ese famoso: “Retorno al Padre”.

Cuando esto ocurre, en ese fundirnos en que no se pierde la individualidad, yo ya he hecho todo el trabajo que tenía que hacer cuando llegué aquí. O sea, que aprendí a “controlar o educar la materia”. Ya no tengo necesidad de volver a ningún Plano, a menos que mi Yo Real elija seguir prestando servicio.

Ese es el caso de este Mental Superior nuestro. Este es el único Cuerpo que NO ES MIO, que funciona como mío como una “Conciencia Superior”.

Es un “Deva” que cuando llega al Plano Búdhico se llama “Angel Solar”, y es la máxima expresión dentro de estas corrientes, cumpliendo su misión haciendo nuestra la Conciencia Superior.
Desde nuestra primera historia como humano comienza a cumplir esa tarea. Aparece con nosotros unido con el “cordón de plata” al YO REAL.

Estos dos cuerpos nuestros están unidos siempre, hasta que llegamos a la 5ta. Iniciación. Nosotros estamos en este Plano hasta la 4ta., y en la 5ta, cuando ya aprendimos a controlar la materia, pasamos al Causal, con el Yo Real y el Cuerpo Causal.

El otro Cuerpo – Deva o Angel Solar- vuelve a su lugar, al Plano Búdhico.
Hay dos formas de entender esto, una es CREER y la otra es llegar a SABER, porque sabremos cómo comprobarlo.

Un día diremos: “Presencia hablá por mí”,  y veremos que es real.

En general, todos necesitamos comprobar para creer. Cuando éramos chicos nos decían que teníamos un Angel de la Guarda, pero no nos explicaban qué era un Angel de la Guarda o qué funciones cumplía.

Su misión es ser nuestra Conciencia Superior.

Si yo tuviera que comunicarme con los Planos Superiores, aunque sea con un “Dios mío ayúdame”, Dios es del Plano Búdhico y digo “Ayúdame” desde el Emocional.

Como mi emocional vibra en Plano Astral o Emocional, no va a llegar a la frecuencia búdhica, se va a frenar.

Si yo digo “Dios mío, ayúdame” desde mi Yo Real, nuestro Angel, como es de frecuencia de Plano Búdhico, es el cuerpo que a mí me permite llegar a lo Superior.

Si no fuera por este Mental Superior, no habría forma de alcanzar la Conciencia Crística, que es sacar hacia fuera lo que Yo Soy.

Nosotros lo llamamos Presencia Yo Soy.

La Presencia es un pedacito de Dios que está acá conmigo, para que tenga todos los elementos en este Plano, para comunicarme con lo espiritual.

Esquema de los patrones mentales

Los orientales dicen que nuestro “Yo Real” es como un sol y el fruto del “Yo Real” es SAT-CHI-ANANDA, “Suprema dicha”, “Suprema Sabiduría” e “Inmortalidad”.

El problema que tiene nuestro “Yo Real”, dicen ellos, es que está tapado por un árbol (nuestros Cuerpos Inferiores), cuya raíz es la Ignorancia de no saber qué somos; y lo que se ve del humano son el tronco y las ramas.

El tronco está compuesto por IRA-TEMOR-DESEO, que son los Patrones “abuelos” de todo.
Mezclados entre sí dan los “7 pecados capitales”, que son 7 patrones “padres”. Estos serían las siete ramas y cada ramita tiene siete hojitas que son los grados menores de esos Patrones Mentales.
Por ejemplo, si dijiera: “Yo no tengo soberbia, lo que tengo es orgullo”, es lo mismo. Sería un derivado de la soberbia que trabajada, pasó a ser orgullo, que es lo mismo.
En el árbol, están todos los Patrones Mentales. Si me fijo, reconoceré tener dos o tres, pero ya no los tengo en un grado alto.

Cada país tiene un patrón que lo caracteriza, por ejemplo, en la mayoría de los países, se tiene el TEMOR.

Hasta aquí vimos primero como conectarnos con el Mental Superior, ya que resulta más fácil creer en la Presencia (como es un Ángel, hace bien las cosas).

En general, nos cuesta más creer en el “Yo Real”, básicamente porque está dentro de nosotros. El Yo Real es Perfección y lo puede TODO. Por eso nos resulta difícil creer.

Debemos dar permiso para que nuestro YO REAL salga y se expanda.

De qué forma? Existen muchas. Puedo recomendar una que es muy fácil de hacer.
Por ejemplo: podemos sentir que cuando respiramos una luz en nuestro corazón se enciende y crece hasta hacer que todo nuestro Cuerpo Físico se ilumine por dentro. Luego vamos a hacer que esta energía salga hacia fuera, abarcando lo más que se pueda. NO DEBEMOS TENER LIMITES PARA EXPANDIR NUESTRA LUZ.

Lo que expandimos es “frecuencia”, y esto es como el sonido. Si yo hago un chasquido con los dedos, se produce toda una onda sonora a mi alrededor. Si el sonido del chasquido es más fuerte, las ondas serán más grandes. Voy a alcanzar distintas distancias de acuerdo a lo que produzco.
En este caso estoy dando la orden de que se expanda un centro energético. Lo que estoy expandiendo es frecuencia, entonces puedo dar la orden de que se expanda SIN LIMITES. Es común que desde mis Patrones Mentales me cuesta creer que mi luz no tiene límites.

El “no poder ver nuestra propia luz”, también es un juego de nuestra cabeza, no importa. A veces, desde un Patrón de “Desvalorización”, nos cuesta ver lo bueno dentro nuestro. La visualización también es un juego de Patrones Mentales. Si tuviéramos una persona delante y cerráramos los ojos, no la veríamos, pero “no es que la hemos hecho desaparecer”, sino que simplemente no la vemos; pero la persona sigue estando. Así sucede con el YO REAL, al momento de expandirlo, se expande.

El “Yo Real” está unido al “cordón de plata” y está unido a un Cuerpo (a la Presencia) que es frecuencia búdhica.

Entonces lo que estoy expandiendo es FRECUENCIA BUDHICA

En la clase 8, sugerí empezar a invocar a nuestra Presencia pidiéndole que hable por nosotros.
Si esto lo practicamos y observamos el resultado, seguramente nos hemos encontrado diciendo cosas que nunca pensamos que conocíamos. Con esto quiero decir, que también podríamos invocar la Presencia de la otra persona para que hablemos desde Cuerpos Superiores y no intervenga la personalidad de ninguno.

Tratemos de hacerlo por un tiempo. No tenemos nada que perder. Esto se puede hacer mentalmente de la manera que se quiera.

Cuando pase un tiempo de práctica y notemos que nuestra comunciación con el prójimo cambia, estaremos felices por el resultado, ya que empezamos a tener una nueva forma de comunicación con el otro.

Más adelante podemos agregar el YO REAL.  Por ejemplo: si tuvieramos que hablar con alguien con quien generalmente discutimos, podemos decir mentalmente:

”A través de mi Presencia y mi YO REAL invoco la Presencia y el YO REAL del “otro ser” (cada uno pondrá el nombre que corresponda) para que nos comuniquemos en armonía.” Con esto lo que vamos a conseguir es conectarnos a través de Cuerpos Superiores, evitando todo tipo de discordia.
En lo cotidiano podríamos decir, junto con el saludo:    “Mi YO REAL saluda a tu YO REAL con AMOR”

TODOS TIENEN UN YO REAL, los humanos, los animales y hasta las plantas, entonces hagamos siempre esta conexión para que no nos perjudiquen nuestros Patrones Mentales.

LEYES COSMICAS

Existen Siete Leyes Cósmicas que nos rigen y son complementarias entre sí.

La primera es la Ley de Generación, que dice: “en cada momento, a cada instante, SIEMPRE se está generando “algo”, y este “algo” es ENERGIA, porque TODO ES ENERGIA.”

Todo lo que vemos, y que llamamos materia, no deja de ser energía aún siendo densa. La palabra y el pensamiento también son energía.

La segunda es la Ley de Vibración, que dice: “todo vibra, todo está en movimiento”.
En la diferencia de la cantidad de movimientos por minuto que tiene la energía, está dada la “calidad” de la misma. Si es lenta es negativa, si es rápida es positiva.

La tercera es la Ley de Polaridad, que dice: “los polos opuestos son iguales”.
Por ejemplo: el frío y el calor son la misma energía pero con distinta graduación; así como también el odio y el amor. El odio, podríamos decir que vibra a 1 movimiento por minuto (por dar una medida) y el amor a 1000 movimientos por minuto, pero son IGUALES.

La cuarta es la Ley del Mentalismo, que dice: “tú lo has pensado, tú lo has creído, tú lo has creado”.
Por ejemplo: si a un niño le decimos desde chiquito que es torpe, va a pensar que es torpe y terminará creando un ser torpe. Si por el contrario le decimos que es muy inteligente en eso se convertirá cuando adulto.

Y aquí comienza a actuar la quinta Ley que es la Ley de Causa y Efecto, que dice: “toda causa tiene su efecto”.

Por esta Ley vuelve a nosotros todo lo que generamos. Por lo tanto, sufriremos o no, ya que con los hechos buenos ocurre lo mismo, el efecto de todo lo que causamos.
Las energías negativas externas no tienen por qué llegarnos si nosotros no tenemos emisiones negativas.

La sexta es la Ley de Ritmo, que dice: “todo tiene su momento de acción y su momento de descanso.”

Esto significa, que nada se mantiene en el mismo estado siempre. O sea, se cumplen un ciclos. Quiere decir, que a todo período de actividad, le sigue un ciclo de descanso.

La séptima es la Ley de Correspondencia, que dice: “como es arriba, es abajo”.

De cada una de estas Leyes vamos a explicar con detenimiento qué función cumplen y la importancia que tiene su aplicación en nuestra vida diaria.

La Ley de Ritmo dice: ”todo va y todo viene, todo baja y todo sube, todo fluye y todo refluye.”

También fue llamada “acción y reacción” donde se afirmaba que, a “cada acción” corresponde una reacción.

Esto significa que nada se mantiene en el mismo estado siempre, que todo cumple un ciclo. Por ejemplo, a todo período de actividad le sigue otro de descanso.

En todos los planos y en todos los elementos que los componen se cumple en forma irreversible esta Ley.

Si observamos la naturaleza nos encontramos con las plantas que tras un período de dar frutos, flores y hojas, le sigue SIEMPRE una etapa en que pareciera que duermen, para luego volver a florecer.
Este tiempo de quietud es de vital importancia para el esfuerzo que luego le va a demandar la actividad.
Si hiciéramos este dibujo:

Estaríamos representando un ciclo. Por ejemplo: día y noche, estaciones del año, la vuelta del planeta alrededor del sol, la rueda kármica, etc.

Si partiéramos el dibujo y lo representáramos así:    

Estaríamos representando la Ley de Ritmo y se podría decir que marca los períodos de actividad y los de descanso.

Hay que tener muy claro que esos períodos significan DESCANSO y no que baje la frecuencia.
En el tiempo de actividad se movilizan muchas energías, por lo que, luego, se necesita un tiempo de reacomodamiento a la nueva frecuencia.

SIEMPRE un período de actividad es superior al anterior.

En este plano nos manifestamos a través de tres cuerpos inferiores (físico, emocional y mental) que, además tienen su propia Ley de Ritmo que es necesaria respetar.

El ser tiene la necesidad de aquietarse un tiempo, por eso son necesarias las vacaciones. También existe un día a la semana para descansar.

A su vez, cada uno de nuestros cuerpos requiere un descanso. Nuestro cuerpo físico necesita dormir; nuestro cuerpo emocional necesita un tiempo de “no hacerse problemas” y nuestro cuerpo mental requiere de un período en que no quiere ni siquiera leer.

ES MUY IMPORTANTE RESPETAR ESTOS TIEMPOS.

Cuando se comienza con el trabajo de patrones mentales, al haber mayor movilización de energía, se notan más los requerimientos de esta Ley. En general, cuando se respetan a tiempo estas necesidades se requieren:

Tres días de no hacer ningún trabajo energético.

Un día de descanso para cada cuerpo, cuando el requerimiento es de alguno de ellos por separado.
Para identificar cuando es un requerimiento de cuerpos por Ley de Ritmo, a diferencia de lo que es la activación de un mecanismo de defensa del patrón mental que estuviéramos trabajando en ese momento:

Nos preguntaremos si existe alguna sensación en alguno de los cuerpos, como dolor, estado de irritación, cansancio, falta de vitalidad, enojo o cualquier otro estado que denote malestar.
Si esto sucede, sabemos que se trata de un mecanismo de defensa, en este caso, intensificamos el trabajo. Si no existe ninguna sensación salvo la necesidad de descansar, estamos ante la necesidad de aquietamiento. Hay que respetarla, ya que de no hacerlo, estaríamos dando el mando a un patrón de autoexigencia, que comenzará a emitir, entorpeciendo toda nuestra historia. Con el agravante que, de prolongar mucho tiempo esta situación ocasionaremos un problema a nivel físico, enfermándonos y teniendo que respetar la Ley por medio de un estado de quietud forzado.

La Ley de Causa y Efecto dice: 

”recibiremos el efecto de todo lo que causemos”

También fue llamada “acción y reacción” donde se afirmaba que, a “cada acción” corresponde una reacción.

Esta Ley es la gran maestra a través de la cual hemos aprendido, ya que nos lleva a recibir todo lo bueno y malo que hacemos.

Si el ser humano, ante cada cosa que le sucede, se preguntara qué hice?, encontraría la clave para vivir feliz ya que no repetiría todo lo que daña y acrecentaría todo lo bueno.
De ninguna manera significa un castigo, ni la Ley del “ojo por ojo” como equivocadamente se la llamó, por eso si se aprende inmediatamente después de cometido el error, el efecto se disuelve.
Es importante tener claro esto porque si una vez detectado el error damos paso al autocastigo, estamos ocasionando un daño muchas veces mayor que el original.

Nacemos de Dios y volvemos a El, exhalamos e inhalamos, todo va y vuelve como si fuera un boomerang; esto es la Ley, nada es casual, todo es Causal. Vamos a verla en función de nuestro manejo diario de energías.

Tenemos un cuerpo físico, compuesto de materia densa que no tiene de por sí vitalidad. La vitalidad de este cuerpo se la da otro que se llama doble Etérico que está compuesto de materia más sutil, envuelve cada átomo del físico, dándole vida y resultando por esto un doble perfecto. Está interpenetrado con él y excede sus límites formando así lo que llamamos aura.
A continuación de éste se encuentra un campo psicotrónico o electromagnético que tiene una frecuencia acorde a nuestra evolución que se llama Tela Búdica. Tiene por objeto proteger al etérico y separarlo del Emocional.

A este campo nada negativo externo puede dañarlo, sólo las emisiones de baja frecuencia que son emitidas por nosotros, es decir, de adentro hacia afuera, le bajan su velocidad dejando toda la zona por donde pasaron vibrando a la frecuencia de la emisión.
La energía sale de nosotros, va hacia donde la emitimos y por Causa y Efecto, SIEMPRE, vuelve y ahora tiene por donde entrar: la zona por donde salió. Entra, se pega al Etérico, produciendo como primera medida una enfermedad o molestia a nivel físico y comienza a atraer energías iguales produciendo a nuestro alrededor grandes masas de energía de distintas calificaciones que atraen a nuestra historia situaciones afines.

ESTO ES LO QUE LE LLAMAN EL KARMA.

Entonces empezamos a padecer aquello que ocasionamos hasta el momento en que de tanto sufrirlo, aprendemos. Por ejemplo, si padecemos la agresión aprendemos a no agredir. El tiempo que tardamos en aprender depende exclusivamente de nosotros. Si tenemos claro que sólo tenemos a nuestro alrededor lo que hemos emitido, DEJAREMOS DE BUSCAR RESPONSABLES AFUERA para preguntarnos “qué hice?” y así revertirlo.

A la Tela Búdica sólo la reconstruye una emisión positiva con la misma calificación que la negativa, es decir, a una masa de energía de agresión, sólo la disuelve una energía de amor.
Recordemos que existe una LEY DE POLARIDAD que dice que los opuestos son iguales. Como todas las leyes, la ley de Causa y Efecto, cuando aprendemos a usarla para bien atrae a nuestra vida toda la felicidad.

A través de ella disolvemos sin sufrimiento todo lo que tengamos como deuda karmica y podemos, emitiendo positivamente, atraer todo lo que necesitemos para vivir bien.

El principio del Mentalismo dice:

”El TODO es Mente; el universo es mental

Este principio encierra la verdad de que “todo es mente”.

Explica que el TODO, que es la realidad substancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos bajo los nombres de “universo material”, “fenómenos de la vida”, “materia”, “energía”, etc., y en una palabra, todo cuanto es sensible a nuestros sentidos materiales, es espíritu, quien en sí mismo es incognoscible e indefinible, pero que puede ser considerado como una mente infinita, universal y viviente.

Explica también que todo el mundo fenomenal o universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

Este principio, al establecer la naturaleza mental del universo, explica fácilmente los varios fenómenos mentales y psíquicos que tanto han preocupado la atención del publico, y que sin tal explicación no son comprensibles y desafían toda hipótesis científica. La comprensión de este principio hermético de mentalismo habilita al individuo a realizar y conocer la ley que rige el universo mental, aplicándola a su bienestar y desarrollo.

El estudiante de la filosofía hermética puede emplear conscientemente las grandes leyes mentales, en vez de usarlas por casualidad o ser usado por ellas.

Con la clave maestra en su poder, el discípulo puede abrir puertas del Conocimiento mental y psíquico y entrar en él mismo, libre e inteligentemente. Este principio explica la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza de la materia, y el cómo y el porqué todas éstas están subordinadas al dominio de la mente.

Uno de los antiguos Maestros escribió: “El que comprenda la verdad de que el universo es mental, está muy avanzado en el sendero del adepto”. Y estas palabras son tan ciertas hoy como cuando fueron escritas. Sin esta clave maestra el estudiante llamará en vano a la puerta del Templo del Conocimiento.

El principio de Correspondencia dice: 

“Como arriba es abajo; como abajo es arriba”.

Siempre hay una correspondencia entre las leyes y los estados del ser, y este principio no hace más que reflejarlo; su comprensión nos da la clave para resolver varios de los misterios de la Naturaleza.
Hay otros planos que no conocemos, pero cuando aplicamos esta ley de correspondencia mucho de lo que nos resultaba incomprensible y oscuro se vuelve claro.

Así como el conocimiento de las matemáticas permite al hombre medir la distancia a la que se encuentran las estrellas más lejanas, conocer este principio le habilita razonar inteligentemente de lo conocido hacia lo desconocido.

Existe entre los distintos planos de manifestación de la vida y del ser una armonía, concordancia y correspondencia. Todo lo que hay en el Universo proviene de una misma fuente y las leyes se aplican a todo y en el plano en el que se manifiesta.

Tenemos 4 cuerpos inferiores y 3 superiores, y estos están en correspondencia con los distintos planos del Planeta.

Veremos en los siguientes gráficos esta relación:

Cada uno de nuestros cuerpos vibran y están en completa relación con cada uno de los planos del planeta:

Cuerpo físico = Plano físico
– Cuerpo etérico = Plano etérico
– Cuerpo emocional = Plano astral
– Cuerpo mental = Plano mental
– Yo Real = Plano Atmico
– Cuerpo causal = Plano causal
– Presencia = Plano budhico

Los planos superiores pueden manifestarse en el plano de la materia, a partir de la materia. Somos nosotros quienes debemos dar ese permiso. Esto permitiría la unión de lo material con lo espiritual, siendo esta una de las tareas que todos hemos venido a hacer.

El principio de Vibración dice: 

“Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”.

Este principio dice que todo está en movimiento, lo cual es confirmado por la ciencia moderna aún habiendo sido enunciado por los Maestros del antiguo Egipto hace miles de años.
Explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia y del espíritu: desde el plano más elevado hasta la más densa materia, todo está en vibración; cuanto mayor sea ésta, más alta es la posición en la escala.

La comprensión de este principio nos habilita a controlar nuestras propias vibraciones.
Por ejemplo, podríamos decir que un pensamiento negativo (en una escala del 1 al 10) vibra a 1 a 5 movimientos por segundo; en cambio un pensamiento positivo estaría vibrando entre los 6 a 10 movimientos por segundo.

De la misma manera sucede con nuestras acciones y por consiguiente nuestra vida. Nuestra vida estará acorde a nuestros pensamientos. El que vibren alto o bajo dependerá de cuánto hayamos trabajado con nuestra personalidad.

Para subir la frecuencia vibratoria a nuestros patrones mentales, un método eficaz son las afirmaciones. Por ejemplo, si tuviéramos un patrón mental de inseguridad (que estaría vibrando a 1 movimiento por segundo) podríamos llevarlo a vibrar cada vez más alto si repitiéramos “Yo Soy Seguridad”.

En este ejemplo, estaríamos elevando la vibración a este patrón mental, que nos hace ser inseguros en algunas áreas de nuestra vida. Esta acción, (el de las afirmaciones) traducida a hechos de nuestra vida cotidiana, se vería reflejada de manera tal, en donde cada vez menos la inseguridad existiría en nosotros. No sería raro, darnos cuenta que ahora nos sentimos seguros en áreas en donde antes no lo éramos.

(Recomendamos ver el espacio dedicado a afirmaciones para ver de qué manera conviene hacerlas).

AFIRMACIONES

Tanto con el pensamiento como con la palabra hablada emitimos energía, esta puede ser positiva o negativa, todo dependerá de qué estemos pensando o diciendo. Podemos emitir frases positivas para cambiar conductas y sensaciones negativas.

La afirmación del mes: YO SOY PODER SABIDURIA Y AMOR

Sugerimos acompañarla con la meditación del mes.

MEDITACION DEL MES

Meditación: La Presencia

Debe releerse varias veces para comprenderla y aceptarla.  Poderosísima meditación afirmativa para lograr la Elevación de Conciencia.

Dios es la única Presencia y el único Poder. Dios está plenamente presente aquí conmigo ahora. Dios es la única Presencia Real. Todo lo demás es mera sombra. Dios es el Bien perfecto. Dios es causa únicamente de Bien perfecto. Dios jamás envía enfermedad, accidente, tentación, ni muerte; ni tampoco autoriza estas cosas. Dios, el Bien, no puede causar sino Bien. Una misma fuente no puede producir aguas dulces y amargas.

YO SOY espíritu Divino. YO SOY hijo de Dios. En Dios me muevo, vivo y tengo mi ser; de modo que no temo. Estoy rodeado por la Paz de Dios y todo está bien. Yo no temo a las gentes; no temo a las circunstancias; no me temo a mí mismo; pues Dios está conmigo. La Paz de Dios llena mi alma y no me puede rozar siquiera el temor. Yo no temo al pasado; Yo no temo al presente; Yo no temo al futuro porque Dios está conmigo. El eterno Padre es mi morada y más abajo están los brazos eternos. Nada me podrá tocar jamás que no sea la acción directa de Dios mismo, y Dios es Amor. Dios es la vida. Yo comprendo esto y lo expreso. Dios es la Verdad. Yo comprendo esto y lo expreso. Dios es el Amor Divino. Yo comprendo esto y lo expreso. Yo envío pensamientos de amor, paz y salud a todo el universo; a todos lo árboles, las plantas y a todo lo que crece; a todos los animales, las aves, los peces; a cada hombre, mujer y niño en la Tierra sin distinción alguna. Si alguien me ha dañado o me ha hecho algún mal, lo perdono voluntaria y completamente ahora y todo ese asunto terminó para siempre. Lo suelto y lo dejo ir. Soy libre y él es libre. Si queda algún resentimiento en mí, se lo encargo a mi Cristo interior y yo quedo libre.

Dios es la sabiduría infinita y esa Sabiduría es mía. Esa Sabiduría me guía y me dirige, de manera que no puedo cometer errores. Cristo en mí es la lámpara a mis pies cuando camino. Dios es la vida infinita y esa vida es mi Providencia, mi Suministro. No puede faltarme algo, no puedo carecer de nada. Dios me creó y me sostiene. El Amor Divino ha previsto todo. Ha provisto todo. Una sola mente, un solo Poder, un solo Principio, un Dios, un Elemento. Está más cerca de mí que mis pies y mis manos, más aún que mi propia respiración.
Yo Soy Espíritu Divino. Soy el hijo de Dios y en Presencia de Dios vivo eternamente. Le doy gracias al Padre por la armonía Perfecta.

Una de las formas más efectivas de hacer afirmaciones es aplicar una de las Siete Leyes en cada afirmación.

Por ejemplo, en el caso de elegir “Yo Soy Seguridad”:

mientras vamos repitiendo (mentalmente ó no) “Yo soy Seguridad” primero vamos a crear una imagen mental en donde nos vemos seguros; luego vamos sentir a partir de esa imagen que estamos visualizando la seguridad en nosotros y esto finalmente nos llevará a ser seguros.

Hacerlas de esta manera estaríamos aprovechando para nosotros conscientemente la Ley del Mentalismo que dice: “TU LO HAS PENSADO, TU LO HAS CREIDO, TU LO HAS CREADO…”

Los resultados son realmente sorprendentes.  Puede ocurrir que perdamos la concentración mientras las estamos haciendo. NO ES IMPORTANTE, ya que los mecanismos de defensa de nuestro inconsciente se ponen en alerta a la hora de querer cambiar ideas o conceptos viejos y por eso nos distrae. Si esto ocurre, continuamos en donde habíamos quedado.

PRACTICA I

En esta clase daremos una práctica para empezar a conectarnos con nuestro ángel solar y además protegernos de energías externas. Recomendamos hacerla por las mañanas antes de empezar nuestras tareas. Buscar un lugar cómodo, relajarnos y comenzar a leerla en el orden previsto.
Como final de práctica sugerimos hacer La Gran Invocación.

ORACIÓN AL ÁNGEL SOLAR

Presencia YO SOY Tú eres Soberano.
Presencia YO SOY, despeja el camino.
Haz que Tu luz y todo Tu Poder, tomen posesión aquí y ahora.
Infunde maestría en la Victoria,
destella relámpago azul, flamea tu sustancia.
En esta, Tu forma desciende,
para que la Perfección y la Gloria
resplandezcan y la Tierra TRASCIENDA.

(repetir la oración 3 veces, una por cada cuerpo)

A continuación elegir una de las invocaciones para cubrirnos con un manto protector. Este manto nos protegerá de energías externas, pero desaparecerá si no mantenemos nuestros pensamientos, palabras ó acciones de manera positiva.

Nada ni nadie puede quebrantarlo, solo nosotros mismos. Elije Una de cualquiera de las siguientes Invocaciones del Manto Protector.

INVOCACIÓNES DEL MANTO PROTECTOR

1) Amada, resplandeciente Presencia YO SOY,
envuelveme ahora en mi Poderoso electronico tubo de la
Sustancia de Luz de  los Maestros Ancendidos,
hazlo muy Poderoso, que ninguna creacion humana destructiva
pueda penetrarlo ! Ve  que me mantenga Invisible, Invensible e Invulnerable a todo,
excepto a tu Poderosa Perfeccion; Infinitamente y Divinamente sensible a ti
y a tu Divina Perfeccion y manten mi templo eternamente protegido
de toda discordia enviada a mi. (x3)

2) Amada Presencia YO SOY en mí, agradecidamente reconozco en mi mente y acepto en mi corazón la Realidad Viviente de Tu Manto de Sustancia de Luz Electrónica envolviéndome en un aura resplandeciente de protección siempre expandiéndose. (x3)

3) Poderosa Presencia YO SOY, asume y aplica en mi Tu Cristalina Luz y Energía, envuélveme en Tu Canal de Luz y Energía Electrónica como una poderosa muralla contra la cual choque toda fuerza negativa, y  destructiva  y vuelvan a su punto de origen transmutadas en buena voluntad, en amor y bienestar hacia todos los que alcance en su acción. (x3)

4) Oh, mi constante amante Presencia YO SOY. Tú, Luz de Dios sobre mí, cuyo resplandor forma un círculo de fuego delante mío para iluminar el CAMINO, lleno de fe, yo invoco y te llamo para que coloquen un Gran Pilar de Luz de Tu Altisimo Poder, alrededor mío, ahora mismo.
Mantenlo intacto a través del cual nada inferior humano puede jamás pasar, a través de cada momento que pase, manifestándose como una trémula llovizna de la hermosa Luz de Dios. (x3)  (repetir la invocación elegida 3 veces)

Cerraremos la invocación agradeciendo. Elegir la que más nos guste.

Al final de toda Invocación:

1) Acepto plenamente esta invocación, en el más Sagrado nombre de Dios YO SOY. (x3)

2) Y en absoluta Fe, yo conscientemente acepto esto manifiesto, manifiesto, manifiesto, aquí y ahora, con todo poder, mantenido eternamente, todopoderosamente activo, expandiéndose siempre y envolviendo al mundo hasta que todo esté completamente ascendido en la Luz para siempre Libre.

Amado YO SOY, Amado YO SOY, Amado YO SOY. (x3)

3) Yo acepto este hecho, aquí y ahora mismo con pleno poder, YO SOY este hecho ahora mismo y con pleno poder.

YO SOY, YO SOY, YO SOY la vida de Dios expresando perfección en todas formas y en todo momento. Esto es lo que yo invoco para mí, lo invoco para todo hombre, mujer y niño en este Planeta Luz Tierra.

Amado YO SOY, Amado YO SOY, Amado YO SOY. (x3)

La Gran Invocación

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
Que afluya Luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres,
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder
Restablezcan el Plan en la Tierra.

LEY DE GENERACION

La Ley de Generación dice:

“La generación existe por doquier; todo tiene sus principios masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos

Esto es verdad no solamente en el plano físico, sino también a nivel mental y espiritual. En el mundo físico se manifiesta como “sexo” y en los planos superiores toma formas más elevadas, pero el principio es siempre el mismo; ninguna creación física, mental o espiritual es posible sin él.
Cada ser contiene en sí mismo los dos elementos de este principio, y su comprensión arroja luz sobre muchos de los problemas que tanto confunden a la mente humana.

Si lo vemos en relación al plano humano estaría hablando de la creación. Demuestra que la unión entre el yin y el yang, lo femenino y lo masculino, da vida.

Esta ley manifiesta un acto que es natural en el ser llamado impulso de vida ó impulso creador.
Este impulso está incorporado en cada persona a partir de una necesidad de crear, inventar, proyectar, etc. Es generar, es la acción, el hacer y ocurre todo el tiempo. Siempre se está generando algo y ese algo es ENERGIA. Cuando pensamos, hablamos, sentimos, etc. siempre estamos generando, por eso es importante que sea positivo.

La suma de estos dos impulsos tiene como consecuencia la acción y es natural en todos los planos.
No hay momentos en donde decimos “terminé y ya no hago más nada”, siempre va haber un paso que le sigue, esto es básicamente por ley de generación. Porque el ser esté en este plano o no siempre va a estar creando, siempre va a tener ese motor de vida que es acción, es creación, es dar; no hay un final, no hay un principio, es una generación constante.
Es importante saber qué queremos, qué nos gusta hacer, tener proyectos, metas, sueños, porque es ahí cuando nuestro impulso creador se manifiesta plenamente y nos permite concretar lo anhelado.

LEY DE POLARIDAD

La Ley de Polaridad dice:

“”Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi-verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse”.

Este principio explica que en todo hay dos aspectos y que los opuestos no son más que partes de la misma cosa, diferenciándose únicamente por su grado o vibración.

Comprenderlo nos permite cambiar vibraciones negativas por otras positivas en nuestra mente y en la mente de los demás, lo cual es considerado de suma importancia.

El bien y el mal no son sino los polos de una misma cosa, y el hermetista conoce perfectamente el arte de transmutar el mal en el bien aplicando el principio de polaridad. Nada es definitivo.
El frío y el calor son diferentes variaciones en temperatura, pudiendo convertirse una en la otra restando o añadiendo grados.

Lo mismo es aplicable a nuestros aspectos negativos, en donde acelerando la energía podremos positivizarlos.
Por ejemplo: vamos a suponer que queremos transformar la inseguridad en seguridad, sabemos que solo necesitamos aumentar la vibración para polarizarla hacia lo positivo. Lo mismo sucede si queremos transformar la desvalorización en autovaloración, solo tengo que aumentar la frecuencia.

Uno de los métodos para elevar la vibración es a través de la visualización. Es decir, si quisiéramos sentir SEGURIDAD en alguna área determinada, creamos la imagen mental e incorporamos la sensación que nos produce esa imagen en la que nos vemos SEGUROS.
Esto lo puedo hacer con cualquier sensación, o situación negativa que quisiéramos polarizar.

LA LLAMA TRINA

Nuestro Yo Real (quien verdaderamente somos, nuestra esencia) es un átomo ubicado en nuestro corazón desde donde se emanan tres energías.
Estas tres energías o virtudes son: el Poder, la Sabiduría y el Amor.
Cada una está representada por un color:

El Poder representado por el azul,
el Amor representado por el rosa,
la Sabiduría representada por el a marillo – dorado.

Es sencillo incorporar cualquiera de estas energías, ya que sabemos que si pensamos en la energía azul estaríamos conectándonos con el todas las virtudes de la energía Poder.
A estas tres energías se las conoce como la LLAMA TRINA

También conocida como el Sagrado Corazón.

Para qué podríamos usar la Llama Trina?

Por ejemplo: Si nos encontramos cansados y sin ganas podemos imaginarnos crecer dentro nuestro la llama azul (poder, fuerza) y así le estaríamos dando vitalidad a nuestro físico.
Si estuviéramos confundidos o preocupados podemos imaginar la llama amarilla dándonos sabiduría y claridad.

Si estuviéramos enojados expandiríamos la llama rosa de nuestra llama trina (amor) y que va a disolver los enojos.

Si tuviéramos inconvenientes con la visualización, también podríamos pensar ó decir “Expando mi Llama Trina”, ya que aunque no vea los colores, al decretarlo lo estoy haciendo.

El expresar las tres virtudes de nuestro Yo Real estaríamos equilibrando nuestros cuerpos inferiores, es decir experimentaríamos una perfecta armonía. En la próxima clase ofreceremos la práctica de la Llama trina para poder equilibrarla, potenciarla y expandirla.

MEDITACION CON NUESTRA LLAMA TRINA

    Nos ponemos lo más cómodos posible… cerramos los ojos y centramos la atención en la respiración, en como el aire entra y sale por la nariz, despacito vamos a ir sintiendo como pasa por la garganta y como llega al corazón. Con la entrada y salida del aire vamos a ir sintiendo que una luz sale del corazón e ilumina todo nuestro cuerpo físico por dentro.

Cada órgano, célula y átomo se transforma en una luz que a su vez irradia luz. Cuando todo por dentro se vuelve luz, vamos a sentir que la luz sale hacia fuera formando un aura de luz sin límites. Vamos a imaginar que la luz de nuestro Yo Real (corazón) tiene tres llamas muy luminosas de color azul, amarillo dorado, y rosa. Vamos a imaginarnos que la llama azul, comienza a expandirse dentro de nuestro corazón Y su luz azul… muy brillante comienza a inundarnos por dentro… es energía de poder… de fe… abarca todo nuestro cuerpo físico… vamos a expandirla hacia nuestro cuerpo etérico… dándole vitalidad…

Vamos hacer crecer dentro de nosotros la llama rosa de nuestra llama Trina… es energía de confort… de amor… de bienestar. Sentimos bienestar a nivel físico… dejamos que esta energía se expanda… hasta nuestra tela búdica… reconstruyéndola.

Vamos a expandir por dentro la llama amarillo dorada, es energía de sabiduría… de iluminación… de claridad mental… de apertura. Expandimos esta energía en nuestro cuerpo físico… iluminamos con esta luz dorada nuestro cerebro… lo vemos muy luminoso… expandimos esta energía a nuestro cuerpo emocional… equilibrándolo. Es como si pudiéramos ver nuestros problemas desde afuera… como si fuéramos otra persona… dándonos una mejor visión para solucionarlos…

Vamos hacer crecer nuestra llama Trina hacia abajo hasta llegar al centro del planeta… donde se potencia… vuelve hacia nosotros… crece ahora hacia arriba, llegando hasta al centro del sol… en donde se potencia…. volviendo nuevamente hacia nosotros…

Ahora sentimos como que si el sol nos tomara de la mano… nos cobija… sentimos su calidez… su amor… y con esta sensación… así unidos con nuestra llama trina… al Yo Real del sol… y al Yo Real del planeta… como cuerdas bien afinadas… vamos a volver al lugar de donde habíamos salido… y muy despacito… respetando nuestros tiempos internos…. vamos a ir abriendo los ojos.

El Cuerpo Causal

El cuerpo causal es uno de los cuerpos superiores.

Así como las energías negativas salen de nosotros, se juntan con otras energías de igual calificación, por ley de causa y efecto vuelven a nosotros y se incorporan en el cuerpo etérico; con las energías positivas también pasa lo mismo. Todos los sentimientos, pensamientos o actitudes positivas que generamos cuando vuelven a nosotros se nos acumula en el cuerpo causal.
Es decir, que este cuerpo está formado por todas las energías positivas que generamos desde el principio de todas las encarnaciones.

Para conectarnos con nuestro cuerpo causal podemos simplemente alzar nuestras manos con las palmas hacia fuera (algunas religiones levantan inconcientemente las manos en sus oraciones)

Las energías del cuerpo causal tienen correspondencia con el plano causal, el plano de los 7 rayos  y está formado por siete energías:

Rayo azul: Fuerza, poder, voluntad
Rayo amarillo: Alegría, claridad mental, sabiduría
Rayo rosa: Amor, bienestar
Rayo blanco: Equilibrio, armonía
Rayo verde: Salud perfecta, verdad, concentración
Rayo oro-rubí: Suministro, serenidad, paz, prosperidad
Rayo violeta: Libertad, perdón, transmutación

Estas energías son virtudes que podemos aprovechar.

 Ejercicio:
Cuando queremos conectarnos con alguna de estas virtudes, podemos visualizarnos envueltos en un arco iris de colores. Luego sentimos como una lluvia de luz de distintos colores llega a nosotros.

Ejemplo:
Si estamos confundidos o nerviosos podemos imaginar como la energía amarilla (sabiduría) y oro-rubí (serenidad) nos invade volviendo luz nuestro cuerpo y nuestro aura.
Si tenemos algo para sanar de nuestro cuerpo nos imaginaremos el rayo verde (sanación) y el blanco (armonía).

Si sentimos debilidad o desgano nos podemos imaginar el rayo azul (fuerza, vitalidad).
Si queremos conectarnos con las siete energías de nuestro cuerpo causal es aconsejable seguir este orden:  VIOLETA, AMARILLO, ROSA, VERDE, AZUL, ORO-RUBI, BLANCO.

Por un mundo mejor,

Todos juntos en La Victoria de la Luz!!

 

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